Javier Milei convirtió la causa Malvinas en una nueva bandera política y anunció sanciones contra empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las islas. Pero apenas días después apareció el primer gran problema para el Gobierno: Eduardo Elsztain, uno de los empresarios más cercanos al Presidente, reconoció que conserva cerca del 2% de una compañía británica con fuerte peso económico en el archipiélago. Pablo Quirno salió inmediatamente a defenderlo. Y mientras tanto, fondos que participan en Navitas —la petrolera de Sea Lion— también tienen acciones de Mercado Libre. La pregunta que queda abierta es hasta dónde llegará realmente el “caiga quien caiga” oficial.