Los conductores deberán prepararse para nuevas subas en los surtidores. A partir del 1° de septiembre entrará en vigencia un incremento en el impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, una medida que impactará de lleno en el precio de la nafta y el gasoil.
La decisión quedó plasmada en el decreto 617/2025, publicado en el Boletín Oficial, que reemplaza la normativa anterior y dispone la aplicación de las actualizaciones impositivas que habían quedado en suspenso durante 2024 y los dos primeros trimestres de 2025.
Dos escalones de ajuste
- En septiembre: la nafta sumará $10,523 más por litro en concepto de impuesto a los combustibles líquidos y $0,645 por dióxido de carbono. Para el gasoil, la carga impositiva se elevará a $8,577 por litro, con un adicional de $4,644 en determinadas regiones, más $0,978 por el impuesto ambiental.
- En octubre: se completará el esquema con el resto de los aumentos diferidos, lo que significará un segundo salto en los precios.
Por qué ahora
Desde 2018, estos impuestos se actualizan en función de la inflación medida por el INDEC. Sin embargo, en los últimos años los incrementos fueron pospuestos por razones políticas y sociales. El Gobierno decidió ahora recuperar esa recaudación para reforzar las cuentas fiscales, en un contexto de mayores exigencias tras la sanción de nuevas leyes económicas.
El resultado será un encarecimiento inmediato de los combustibles y, en consecuencia, un efecto dominó en transporte, logística y precios al consumidor.