El Gobierno argentino ha dispuesto de nuevos controles para evitar la especulación en las operaciones de compraventa del dólar MEP y contado con Liquidación (CCL), en un intento por contener la corrida cambiaria de las últimas semanas y reducir las presiones del frente externo.
La medida fue adoptada por una resolución general de la Comisión Nacional de Valores (CNV), con fecha 28 de abril y entró en vigencia el pasado lunes. La normativa establece restricciones para quienes posean cauciones o pases, con el objetivo de "fortalecer el orden macroeconómico" y "estabilizar los mercados".
Para dar curso a la venta de dólares CCL, se deberán observar plazos mínimos de tenencia de un día hábil en el caso de títulos bajo ley argentina y tres para los emitidos bajo ley extranjera. Además, tanto los Agentes de Liquidación y Compensación como los de Negociación no podrán dar curso ni liquidar operaciones de venta de valores negociables con liquidación en moneda extranjera correspondientes a clientes ordenantes, mientras mantengan posiciones tomadoras en cauciones o pases.
El objetivo del Gobierno es "reordenar los activos financieros, en especial aquellos denominados en moneda extranjera, dentro del Sector Público Nacional, con vistas a un manejo más prudente y eficiente". La medida busca una mayor disponibilidad de instrumentos para estabilizar los mercados, absorbiendo posibles excedentes monetarios y reordenando los activos financieros.
La medida no afectará a los inversores minoristas, que podrán seguir realizando operaciones de compraventa de dólares MEP y CCL como lo hacían hasta el viernes. Según el economista Ariel Sbdar, CEO de Cocos Capital, "el que quiera mandar pesos, comprar dólares MEP y al otro día llevarlos al banco, lo va a poder seguir haciendo de la misma manera que lo hacía hasta el viernes".
Esta medida se suma a la suba de 10 puntos de las tasas de interés y la negociación para acelerar el ingreso de dólares frescos de distintos organismos internacionales para sumar a las reservas. Los analistas esperan que estas medidas sean efectivas para estabilizar el mercado cambiario y reducir la presión sobre el frente externo.