POLÃTICA
2 de agosto de 2026
La Fundación Pensar de Macri advirtió sobre el endeudamiento récord, la estabilidad que no alcanza y un país donde la mayoría de los argentinos se percibe como clase media baja o baja
El think tank del PRO publicó un informe que reconoce avances en la estabilización macroeconómica, pero alerta que el crecimiento no llega a la mayoría de la población. También advierte sobre el mayor nivel de endeudamiento de los hogares en dos décadas y describe una sociedad cada vez más fragmentada.
La Fundación Pensar, el centro de estudios del PRO que preside María Eugenia Vidal, difundió un nuevo informe económico que vuelve a poner el foco en las tensiones sociales detrás de la estabilización macroeconómica impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
Bajo el título "Atrápame si puedes – Parte II", el documento sostiene que, si bien se lograron avances en materia de orden fiscal y control de la inflación, el desafío central de la economía argentina ya no es estabilizar, sino lograr que la recuperación llegue efectivamente a la mayoría de los hogares.
Estabilidad macroeconómica, pero sin mejora generalizada
El informe reconoce que la economía muestra señales de orden en variables clave como el equilibrio fiscal y la desaceleración inflacionaria. Sin embargo, advierte que esos logros todavía no se traducen en una mejora homogénea del poder adquisitivo ni en una recuperación del consumo.
En ese sentido, la Fundación Pensar plantea que la Argentina atraviesa una etapa en la que la estabilidad convive con una fuerte heterogeneidad social, donde distintos sectores experimentan realidades económicas muy diferentes.
Endeudamiento récord de los hogares
Uno de los puntos más críticos del documento es la situación financiera de las familias.
Según el informe, los hogares argentinos registran el mayor nivel de endeudamiento de los últimos 20 años, con un uso creciente del crédito no para consumo duradero, sino para cubrir gastos corrientes y sostener el nivel de vida mensual.
El trabajo advierte que el deterioro del ingreso disponible viene profundizándose desde 2025, lo que obliga a una porción cada vez mayor de la población a financiarse con tarjetas de crédito o préstamos personales para afrontar consumos básicos.
Una sociedad fragmentada en cuatro grupos
La Fundación Pensar describe a la Argentina como una sociedad dividida en cuatro grandes segmentos socioeconómicos:
- Ganadores tempranos, vinculados a activos financieros o sectores que se beneficiaron del nuevo esquema económico.
- Esperadores, principalmente sectores de clase media formal que aún confían en una mejora futura.
- Ajustados, donde se ubica buena parte de la clase media baja, con pérdida de poder adquisitivo.
- Perdedores directos, que incluyen jubilados de la mínima, trabajadores informales y empleados públicos con ingresos deteriorados.
El informe sostiene que la recuperación económica no se distribuye de manera pareja, sino que profundiza diferencias entre sectores.
La percepción social: una mayoría que se siente clase media baja o baja
Si bien el documento aclara que no existe una estadística oficial que permita medir con precisión la composición de clases sociales en la Argentina, sí señala que distintos relevamientos privados muestran una tendencia consistente: una parte mayoritaria de los hogares se percibe hoy como clase media baja o directamente como sectores bajos.
Los estudios disponibles utilizan metodologías diferentes y no permiten establecer un porcentaje único y definitivo, pero coinciden en un punto central: el deterioro del ingreso real llevó a una reconfiguración de la autopercepción social de amplios sectores de la población.
El debate sobre la “peruanización” de la economía
Aunque el informe no utiliza ese término, en el debate económico argentino comenzó a circular la idea de una posible “peruanización” del modelo, entendida como una economía con estabilidad macroeconómica pero con altos niveles de informalidad, salarios bajos y una clase media debilitada.
Se trata de una comparación utilizada por algunos analistas para describir escenarios donde la estabilidad no se traduce necesariamente en movilidad social ascendente.
Los sectores que más perdieron
El trabajo también incorpora un análisis del exministro de Economía Hernán Lacunza, que compara la evolución de distintos ingresos reales desde fines de 2023.
Según ese relevamiento:
- Los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo duplicaron sus ingresos reales.
- Los jubilados con bono aún se encuentran por debajo de los niveles previos.
- Los empleados públicos acumulan una pérdida cercana al 17%.
- Los docentes universitarios registran una caída aproximada del 26% en términos reales.
La consultora Mora Jozami sintetiza el diagnóstico con una frase que atraviesa el informe: “La economía muestra ganadores más claros que hace un año, pero la Argentina social sigue partida”.
Un mensaje político dentro del propio oficialismo ampliado
El informe de la Fundación Pensar adquiere relevancia política por su origen: se trata del principal centro de estudios del PRO, un espacio que ha acompañado varias de las reformas impulsadas por el Gobierno nacional en el Congreso.
En ese contexto, el documento funciona como una advertencia interna dentro del espacio político que ha mostrado cercanía con la administración de Javier Milei.
El mensaje es claro: la estabilidad macroeconómica es un avance necesario, pero insuficiente si no se traduce en una mejora concreta del ingreso y el consumo de la mayoría de los argentinos.