PROVINCIALES
27 de julio de 2026
Más de 1.500 camiones varados: Mendoza activa un operativo para destrabar el Paso Cristo Redentor
El cierre del principal corredor bioceánico entre Argentina y Chile ya supera una semana y media y mantiene paralizado el transporte internacional de cargas. El Gobierno de Mendoza puso en marcha un operativo especial para asistir a los transportistas y organizar la reapertura, aunque todo dependerá de la evolución del temporal en alta montaña.
La provincia de Mendoza enfrenta uno de los cierres más prolongados de los últimos inviernos en el Paso Internacional Cristo Redentor. Las intensas nevadas que afectan la cordillera mantienen inhabilitado el principal corredor terrestre entre Argentina y Chile desde el 18 de julio, provocando un fuerte impacto logístico y comercial que ya dejó más de 1.500 camiones detenidos en distintos puntos del territorio mendocino.
Frente a este escenario, el Gobierno provincial activó un operativo especial para ordenar el tránsito pesado, asistir a los choferes y preparar una reapertura escalonada del corredor una vez que las condiciones meteorológicas permitan garantizar la seguridad vial. Sin embargo, las autoridades advierten que todavía no existe una fecha definitiva para la normalización del tránsito y que todo dependerá de la evolución del clima durante los próximos días.
Un corredor clave para el comercio exterior
El Sistema Integrado Cristo Redentor constituye el principal paso terrestre para el intercambio comercial entre Argentina y Chile y uno de los corredores bioceánicos más importantes de Sudamérica.
Miles de toneladas de mercadería circulan diariamente por la Ruta Nacional 7 rumbo a los puertos chilenos del Pacífico, desde donde parten exportaciones argentinas con destino a mercados de Asia y otros países.
Por ese motivo, cada jornada de cierre representa demoras logísticas, mayores costos para las empresas transportistas y complicaciones para las cadenas de abastecimiento.
Cómo es el operativo en Mendoza
De acuerdo con el relevamiento realizado por las autoridades provinciales, alrededor de 1.550 camiones permanecen distribuidos en distintos sectores estratégicos para evitar el colapso de la Ruta Nacional 7.
Una parte importante continúa en la zona de alta montaña, principalmente en Uspallata y el Área de Control Integrado, mientras que el resto fue derivado hacia playas de estacionamiento, predios logísticos y sectores habilitados en puntos más alejados del corredor internacional.
El protocolo de contingencia, previsto para cierres prolongados superiores a las 72 horas, también contempla asistencia básica para los transportistas, coordinación permanente con Gendarmería Nacional, Vialidad Nacional y organismos chilenos, además de un esquema de circulación escalonada cuando finalmente se habilite el cruce.
La nieve sigue condicionando la reapertura
Las proyecciones meteorológicas continúan siendo poco alentadoras para la alta montaña.
Las autoridades indicaron que las nevadas persistirían durante varios días más y que, aun cuando mejoren las condiciones climáticas, será necesario realizar tareas intensivas de despeje de nieve, control de hielo, evaluación del riesgo de avalanchas y verificación del estado de la calzada antes de autorizar nuevamente el tránsito internacional.
Por esa razón, la reapertura durante los primeros días de agosto continúa siendo apenas una posibilidad y no una confirmación oficial.
Impacto económico
El prolongado cierre comienza a generar preocupación en distintos sectores vinculados al comercio exterior.
Las demoras afectan exportaciones e importaciones, incrementan los costos de transporte, alteran cronogramas de entrega y repercuten sobre actividades industriales y productivas que dependen del intercambio permanente con Chile y del acceso a los puertos del Pacífico.
El escenario también repercute sobre empresas de logística, operadores aduaneros y prestadores de servicios vinculados al corredor internacional, que observan con preocupación la continuidad del temporal.
Esperar que el clima permita volver a circular
Mientras las máquinas trabajan para mantener despejada la infraestructura vial donde las condiciones lo permiten, la prioridad de las autoridades sigue siendo evitar riesgos para conductores y transportistas.
Hasta que la situación meteorológica mejore de manera sostenida, el Paso Cristo Redentor continuará cerrado y los más de 1.500 camiones permanecerán aguardando una reapertura que dependerá exclusivamente de la evolución del invierno en la cordillera.