ECONOMÍA
7 de enero de 2026
Caputo se endeuda para pagar deuda el horizonte de 2026 sigue bajo presión

El BCRA cerró un préstamo de USD 3.000 millones con bancos internacionales para evitar el default este viernes. Aunque despeja la incertidumbre inmediata, la acumulación de compromisos de corto plazo enciende alarmas sobre la sostenibilidad del plan financiero.
Por Que tal tu Día
El Gobierno nacional logró finalmente cerrar el esperado acuerdo de recompra (repo) con un consorcio de seis bancos internacionales por un monto de USD 3.000 millones. El anuncio, realizado por el Banco Central (BCRA), llega en el último minuto para garantizar el pago de los USD 4.200 millones que vencen este viernes 9 de enero con los bonistas privados, despejando el fantasma de un default que comenzaba a castigar los precios de los activos argentinos.
Sin embargo, detrás del alivio financiero que trajo el anuncio, los detalles de la operación revelan una estrategia de "supervivencia" que incrementa la presión sobre el calendario de pagos futuro.
Los números de la urgencia
El préstamo fue pactado a un plazo de 372 días con una tasa de interés del 7,4% anual. Para obtener estos fondos, la entidad que conduce Santiago Bausili debió entregar como garantía parte de sus tenencias de Bonares 2035 y 2038.
A pesar de que el BCRA destacó haber recibido ofertas por USD 4.400 millones, el monto final se situó muy por debajo de los USD 7.000 millones que el ministro Luis Caputo había sugerido inicialmente que estaban "sobre la mesa". Esta brecha entre la expectativa oficial y la realidad del mercado expone la cautela de los bancos internacionales ante el riesgo argentino.
El rompecabezas de los dólares
Hasta hace apenas 48 horas, las cuentas no cerraban. En el mercado se estimaba que el Tesoro apenas contaba con unos USD 2.500 millones, compuestos principalmente por:
• USD 910 millones de la reciente emisión de deuda a una tasa superior al 9%.
• USD 703 millones del canon apurado a los concesionarios de las represas hidroeléctricas.
Con la confirmación del aviso formal de pago ante el Bank of New York Mellon, el Gobierno utiliza este nuevo préstamo para cubrir el bache, pero a un costo que no es menor: más deuda para pagar deuda.
Crítica: El peligro de la "bola de nieve" de corto plazo
La estrategia de Caputo parece estar centrada en ganar tiempo. Este es el tercer repo que el ministro cierra en poco más de un año (sumándose a los USD 3.000 millones ya tomados en 2025), y todos tienen un destino común: el año 2027.
Superado el vencimiento del viernes, el panorama para el resto de 2026 es, cuanto menos, desafiante. Al Palacio de Hacienda le restan pagar más de USD 15.000 millones en lo que queda del año
Con la vía de financiamiento directa de EE.UU. aparentemente cerrada y las reservas netas aún en niveles frágiles, el Gobierno se encamina a un 2026 de dependencia absoluta de préstamos puente. La pregunta que se hace hoy el mercado no es si Caputo puede pagar este viernes, sino hasta cuándo podrá sostener este esquema de endeudamiento rotativo de corto plazo antes de que la carga se vuelva inmanejable.
