El presidente más sionista del mundo metió a Argentina en una guerra que no es suya y que no puede pelear
El 9 de marzo, ante un auditorio de la Universidad Yeshiva en Nueva York, Javier Milei declaró a Irán enemigo de Argentina, se proclamó el mandatario más sionista del planeta y vaticinó que "vamos a ganar la guerra". Esta semana, el diario oficialista Tehran Times respondió con una amenaza explícita y una advertencia que ningún gobierno argentino había recibido en décadas: Milei cruzó una línea roja imperdonable y Teherán diseñará una respuesta proporcional. El problema es que Argentina hoy no tiene submarinos operativos, su propio gobierno eliminó por ley la obligación de financiar el reequipamiento militar y su tradición diplomática de más de un siglo se construyó exactamente sobre lo contrario de lo que hace Milei.