POLÍTICA
16 de marzo de 2026
Sin partido pero con plan: Hebe Casado va por San Rafael

La vicegobernadora quedó apartidaria después de que el PRO la dejara ir y La Libertad Avanza le cerrara la puerta. Pero lejos de achicarse, Casado encabezó los festejos de la victoria en las elecciones municipales de febrero en San Rafael, habló como candidata sin serlo todavía y dejó una señal que en la política provincial leyeron todos: el sur es su territorio y la intendencia de 2027 es su objetivo. El peronismo de los Félix, que gobierna San Rafael hace más de veinte años, empieza a sentir el aliento en la nuca.
Hebe Casado no necesita un carnet partidario para hacer política. Lo demostró el domingo 22 de febrero cuando, con los resultados de las elecciones municipales de San Rafael todavía frescos, fue la primera en pararse frente a los micrófonos en el comité de calle Day para celebrar la victoria de la alianza Cambia Mendoza y La Libertad Avanza en la categoría concejales. Lo hizo con la energía de alguien que siente que el resultado le pertenece. Y en cierta forma, así es: la vicegobernadora fue el motor político más visible de la campaña en el sur mendocino, y el triunfo —ajustado, por apenas 693 votos sobre el peronismo de San Rafael en Marcha— fue leído en clave de 2027 antes de que cerraran las mesas.
El contexto en el que llegó esa victoria dice mucho sobre quién es Casado hoy. A principios de 2025 intentó dar el salto desde el PRO hacia La Libertad Avanza, siguiendo el camino que ya habían tomado Patricia Bullrich y Luis Petri. En enero de ese año, gracias a una gestión de Bullrich, se sentó con Karina Milei en la Casa Rosada. El encuentro fue cordial y las fuentes de la época hablaron de que Karina valoraba su rol como nexo entre el gobierno provincial y el nacional. Pero el pase nunca se concretó. El presidente de LLA en Mendoza, Facundo Correa Llano, fue tajante: mientras Casado represente institucionalmente a Cambia Mendoza como vicegobernadora, no puede afiliarse al partido libertario. Firmó la ficha. La ficha no fue aceptada. Y el PRO, partido del que había intentado tomar el liderazgo provincial sin éxito frente al alfil de Omar de Marchi, ya era historia.
El resultado fue una vicegobernadora sin partido propio pero con una libertad de movimiento que pocos dirigentes provinciales tienen. Sin los corsés de una estructura partidaria que responder, Casado construyó su propio espacio de influencia desde la vicegobernación y desde San Rafael, su ciudad, su territorio y su trampolín. Médica inmunóloga, nacida en Cuadro Benegas, directa hasta la provocación, con una historia de tuits polémicos que la convirtieron en figura de las redes sociales mucho antes de que fuera vicegobernadora, Casado tiene un perfil que rompe con el molde del radicalismo mendocino clásico. Se referencia en Bullrich. Habla el idioma libertario sin ser libertaria. Y en San Rafael eso tiene un valor político que los números de febrero confirman.
El sur mendocino lleva más de dos décadas bajo la hegemonía de la familia Félix. Omar Félix gobierna el departamento desde 2015 y su hermano Emir fue intendente antes que él. El peronismo sanrafaelino construyó una maquinaria territorial sólida que resistió todos los vientos de cambio que soplaron a nivel nacional y provincial. Pero las elecciones de febrero mostraron una grieta. La alianza radical-libertaria ganó en concejales por menos de un punto, mientras que el peronismo se impuso en los convencionales constituyentes traccionado por la figura de Emir Félix encabezando la lista. Empate técnico, ambos lados encontraron razones para festejar. Pero el dato político más relevante no está en los números sino en lo que pasó después: Casado magnificó la victoria en concejales, le bajó el precio al resultado peronista en convencionales y dejó en claro que para ella lo único que importa en San Rafael es la intendencia, y que el camino hacia 2027 arrancó esa misma noche.
Lo que viene ahora para Casado es una ecuación compleja pero no imposible. Por un lado, necesita definir su identidad política de cara a las elecciones generales: ¿va dentro de Cambia Mendoza, donde tiene su base institucional, o busca un acuerdo directo con LLA que le permita moverse con más autonomía? Por el otro, tiene que resolver si la candidatura que busca es la intendencia de San Rafael o si el tablero provincial la lleva más arriba, hacia la discusión por la gobernación donde ya asoman García Zalazar, Suárez y el propio Petri. Sus declaraciones en las últimas semanas apuntan al sur: votó en Cuadro Benegas el 22 de febrero y dijo que esperaría los resultados en San Rafael. Estuvo en el Desayuno Real de la Vendimia junto a Cornejo y, al lado de Omar Félix, se saludaron "como corresponde entre mendocinos". Una foto que vale más que cualquier declaración.
En el peronismo sanrafaelino saben que el escenario de 2027 no va a ser el mismo que los anteriores. El intendente Félix no puede ser reelegido. Su hermano Emir acaba de reflotar su figura con la lista de convencionales y es el candidato natural del PJ local. Enfrente, si Casado termina de confirmar su candidatura, el sur de Mendoza va a tener una disputa electoral que no se veía hace años. Una médica sin partido, con el respaldo tácito de Bullrich, el paraguas institucional de Cornejo y la energía de quien lleva dos décadas construyendo territorio en el mismo departamento donde nació. Para los Félix, eso es más que una amenaza. Es una señal de que el ciclo que conocieron puede estar llegando a su fin.
