DEPARTAMENTALES
20 de agosto de 2026
La Libertad confirmó el Regional a pesar de su dura pelea con Mansur
El club de Rivadavia oficializó que jugará el Torneo Regional Federal Amateur 2026 después de semanas de incertidumbre por el presupuesto. La confirmación llegó acompañada de un fuerte comunicado contra el intendente Ricardo Mansur, al que la institución acusó de generar malestar con sus declaraciones y acciones y de intentar intervenir en la vida interna del club.
El Club Social y Deportivo La Libertad finalmente puso fin a la incertidumbre: la Primera División del Albirrojo jugará el Torneo Regional Federal Amateur 2026, competencia que comenzará a fines de agosto y que volverá a poner a un equipo de Rivadavia en el mapa del fútbol nacional.
Pero la noticia deportiva llegó acompañada de un conflicto institucional que elevó considerablemente la temperatura en el departamento.
La Comisión Directiva difundió un comunicado en el que expresó su “profundo repudio y rechazo” a hechos ocurridos dentro de la institución y apuntó directamente contra el intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur.
El documento sostiene que el club siempre mantuvo una actitud abierta al diálogo y que buscó acompañamiento para afrontar el desafío deportivo. Sin embargo, asegura que determinados “dichos, insinuaciones y acciones” del jefe comunal generaron malestar y anticipa que la institución se reserva el derecho de iniciar acciones legales si fuera necesario.
El texto, además, establece una posición política e institucional contundente: “El Municipio no es dueño de los clubes, ni lo será”.
La confirmación que llegó después de una semana de dudas
La clasificación al Regional no es una invitación ni una decisión administrativa: La Libertad obtuvo deportivamente su plaza después de consagrarse campeón del Clausura 2025 de la Liga Rivadaviense.
El 28 de diciembre de 2025, el conjunto dirigido por Pablo Biondolillo derrotó 2-0 a La Amistad y se quedó con el campeonato. Aquella consagración le aseguró el derecho a representar a la Liga Rivadaviense en la competencia federal de 2026.
El antecedente reciente muestra además que no será la primera experiencia del club en este tipo de competencias. La Libertad ya participó del Federal C, del Federal B y del Regional Federal Amateur, incluyendo la edición 2019.
La plaza, sin embargo, no garantiza que un club pueda afrontar el torneo. Y allí apareció el problema.
A comienzos de agosto, el presidente de La Libertad, Gustavo Cabrera, reconoció públicamente que la participación estaba en duda por la necesidad de reunir los recursos económicos necesarios. En declaraciones difundidas por Soy del Este, el dirigente resumió el escenario con una definición contundente: “50% que jugamos, 50% que nos bajamos”.
La dirigencia buscaba aportes privados y esperaba también acompañamiento municipal para completar el presupuesto. Días antes, el propio presidente había explicado a Qué Tal Tu Día que el salto deportivo requería necesariamente respaldo económico para poder afrontar el nuevo desafío.
Ahora, el club decidió avanzar.
El conflicto con Mansur explotó en el momento más delicado
La confirmación de la participación llegó prácticamente en simultáneo con una fuerte toma de posición institucional.
En el comunicado difundido por la Comisión Directiva, La Libertad sostiene que siempre buscó el diálogo con el Municipio y que pretendió trabajar conjuntamente frente al desafío que representa competir en el Regional.
Pero la relación se habría deteriorado. El club cuestionó expresamente las declaraciones y acciones atribuidas al intendente Ricardo Mansur y afirmó que esas situaciones generaron “profundo malestar”. Lo que sí está expresamente planteado es la posición de la Comisión Directiva: considera que hubo una conducta municipal que afectó al club y advierte que podría recurrir a la Justicia si lo considera necesario.
“El Municipio no es dueño de los clubes”
La frase más fuerte del comunicado aparece en un apartado que parece apuntar directamente al eje de la disputa. “Queremos dejar algo muy claro: el Municipio no es dueño de los clubes, ni lo será”, afirma la institución.
A partir de allí, la Comisión Directiva reivindica la autonomía del club y sostiene que las instituciones deportivas pertenecen a sus socios, familias, jugadores, hinchas y a la comunidad que las sostiene.
También establece cuál debería ser, según la dirigencia, el papel del Estado municipal: acompañar, fomentar y apoyar el desarrollo deportivo, brindar herramientas y generar oportunidades, pero respetando la autonomía y la identidad de cada institución.
La definición adquiere especial relevancia porque la discusión no ocurre entre dos actores privados. Uno de los protagonistas es el municipio, que administra recursos públicos y tiene una histórica política de asistencia a instituciones deportivas del departamento.
La paradoja: el Municipio también había anunciado ayuda para La Libertad
El conflicto tiene un elemento que complejiza todavía más la discusión.
El 18 de julio de 2026, la Municipalidad de Rivadavia anunció el programa “Deporte + Empleo”, destinado a fortalecer clubes distritales mediante infraestructura, materiales e indumentaria, además de generar trabajo local. Entre los clubes incluidos expresamente en el programa aparece La Libertad. El esquema contemplaba un financiamiento de $1,6 millones para cada institución beneficiaria, según la información publicada sobre el programa.
Es decir que existe una contradicción aparente entre dos hechos: Por un lado, el municipio incorporó a La Libertad entre los clubes que recibirían apoyo económico. Por otro, el club acaba de publicar un comunicado en el que cuestiona la conducta del intendente y reclama que el acompañamiento estatal no se transforme en una forma de injerencia.
La diferencia entre ambas posiciones parece estar justamente en el límite entre acompañar económicamente a una institución e intervenir en sus decisiones internas. El comunicado del club deja claro que, para su Comisión Directiva, ese límite habría sido sobrepasado.
Una relación que históricamente tuvo cooperación
El vínculo entre La Libertad y el Municipio tampoco comenzó con el actual conflicto. Existen antecedentes documentados de asistencia municipal al club.
En junio de 2023, por ejemplo, una resolución de la Municipalidad de Rivadavia autorizó la compra de insumos y mano de obra para reparar el micro utilizado por La Libertad. El expediente justificaba la medida como una colaboración con el distrito.
También existen antecedentes más antiguos de apoyo municipal al club durante sus participaciones en competencias federales. En un informe oficial de la Municipalidad de Rivadavia se consignó que la gestión había otorgado subsidios de fomento a La Libertad para su participación en el torneo Federal de fútbol.
Por eso, el enfrentamiento actual no aparece sobre un terreno donde nunca hubiera existido relación. El punto de conflicto parece ser otro: cuánto puede involucrarse el Estado municipal en la vida de una institución que recibe asistencia pública.
Y esa discusión excede a La Libertad.
El club tiene una estructura que va mucho más allá del fútbol
La disputa también debe analizarse teniendo en cuenta el peso que tiene La Libertad en el distrito.
La institución fue fundada el 30 de septiembre de 1943 y participa de la Liga Rivadaviense. Su actividad no se limita a la Primera División masculina. Documentación académica sobre la institución describe la existencia de fútbol infantil y juvenil, fútbol femenino, futsal, hockey y otras actividades deportivas y sociales. Ese trabajo señala además la existencia de programas vinculados con salud y desarrollo social.
El club, por lo tanto, no es simplemente el equipo que jugará un torneo nacional. Es una institución social con décadas de presencia en uno de los distritos de Rivadavia. Eso explica por qué cualquier disputa entre la dirigencia y el poder político local adquiere rápidamente una dimensión que excede al fútbol.
El antecedente deportivo que volvió a poner al club en escena
La Libertad viene atravesando un período de crecimiento deportivo. El título del Clausura 2025 le permitió regresar al escenario federal y, durante 2026, el equipo volvió a ubicarse entre los protagonistas de la Liga Rivadaviense.
En julio, derrotó 2-1 a Tres Acequias y avanzó a las semifinales del Apertura 2026. La actualidad deportiva explica la expectativa que generó la posibilidad de disputar nuevamente el Regional.
El club aparece además como clasificado oficialmente por la Liga Rivadaviense para la edición 2026 del Regional Federal Amateur, según los relevamientos publicados sobre los equipos habilitados para participar.
El Regional no es un torneo menor
La competencia representa una oportunidad deportiva importante para clubes del interior.
La edición 2026 del Torneo Regional Federal Amateur está prevista para comenzar hacia fines de agosto y otorgará cuatro ascensos al Federal A. Además, la edición tendrá particular importancia por la reestructuración prevista para las categorías del fútbol del interior.
Para La Libertad, entonces, no se trata solamente de disputar algunos partidos. Es la posibilidad de volver a competir contra instituciones de otras provincias, aumentar la exposición del club y, eventualmente, avanzar en el camino hacia una categoría superior.
Pero todo eso tiene un costo. Y ese costo fue precisamente el que puso al club al borde de desistir.
El problema que quedó expuesto: competir cuesta
La frase de Cabrera sobre estar “50-50” respecto de participar dejó expuesta una realidad habitual del fútbol del interior: ganarse una plaza deportivamente no significa necesariamente poder pagarla.
Viajes, alojamiento, arbitrajes, seguridad, logística, plantel, cuerpo técnico, equipamiento y organización representan gastos difíciles de absorber para una institución de estructura local.
La situación de La Libertad demuestra que el mérito deportivo es apenas el primer paso. El segundo es conseguir los recursos. Y allí aparece el Municipio.
El Estado local puede convertirse en un aliado indispensable para que un club represente al departamento en una competencia nacional. Pero, al mismo tiempo, esa asistencia puede generar tensiones cuando la institución entiende que la ayuda económica no debe traducirse en influencia sobre sus decisiones.
El conflicto político también atraviesa Rivadavia
La pelea ocurre, además, en un departamento políticamente tensionado.
Ricardo Mansur volvió a conducir la Municipalidad con un espacio propio, separado del radicalismo tradicional, y durante 2026 su administración enfrentó un escenario político adverso después de las elecciones de medio término.
La alianza entre Cambia Mendoza y La Libertad Avanza se impuso en Rivadavia con el 40,45% de los votos, mientras el espacio de Mansur, Sembrar, obtuvo el 29,57%. Después de aquella derrota electoral, todo el gabinete municipal puso sus renuncias a disposición y la comuna anunció una revisión del rumbo de la gestión.
En paralelo, durante 2026 crecieron los cruces políticos alrededor de Mansur y su relación con dirigentes del radicalismo y otros espacios.
No hay elementos suficientes para afirmar que el conflicto con La Libertad sea consecuencia directa de esa disputa política, pero el contexto ayuda a entender por qué cualquier enfrentamiento entre el intendente y una institución de fuerte arraigo territorial puede adquirir una lectura política.
Una pelea que recién empieza
La Libertad ya tomó su decisión deportiva: jugará el Regional.
Ahora deberá resolver cómo financiar esa participación y, al mismo tiempo, recomponer —o profundizar— la relación con el municipio. El club dice que su intención original fue pedir acompañamiento y colaboración. El municipio, por su parte, había incorporado a La Libertad dentro de un programa de asistencia económica a clubes distritales.
Pero la institución acaba de marcar un límite que no parece negociable: acepta acompañamiento, pero no acepta que ese acompañamiento implique perder autonomía.
El próximo capítulo dependerá de qué ocurra con la ayuda económica, de si el Municipio responde públicamente al comunicado y, eventualmente, de si el club concreta las acciones legales que dejó planteadas como posibilidad.
Por ahora, hay algo que sí quedó claro. La Libertad jugará el Regional 2026.
Y mientras el Albirrojo prepara su regreso al fútbol nacional, en Rivadavia quedó abierto otro partido, mucho más político: hasta dónde llega la obligación de un municipio de acompañar a sus clubes y dónde comienza la autonomía de las instituciones que los sostienen.