POLÃTICA
17 de agosto de 2026
Karina Milei ya piensa en candidatos para la provincia de Buenos Aires: Santilli lidera, pero asoma Pareja y Scioli
La disputa por la sucesión de Axel Kicillof ya comenzó dentro de La Libertad Avanza, pero lo que se discute en realidad va mucho más allá de nombres propios: es la tensión entre el discurso original del espacio —la promesa de una fuerza “anticasta”— y la realidad de sus posibles candidatos en la provincia de Buenos Aires.
Hoy, Diego Santilli aparece como el dirigente mejor posicionado, Sebastián Pareja conserva poder territorial y Daniel Scioli vuelve a emerger como una alternativa funcional para ampliar el electorado. Sin embargo, los tres comparten un rasgo incómodo para el relato libertario: ninguno proviene del universo “nuevo” que Milei prometió construir, sino de las estructuras políticas tradicionales que el propio oficialismo decía venir a reemplazar.
Santilli, el PRO dentro del esquema libertario
El avance de Diego Santilli es el movimiento más visible de las últimas semanas. El jefe de Gabinete fue respaldado públicamente por Sebastián Pareja, uno de los principales armadores de Karina Milei en la provincia, quien reconoció que el dirigente del PRO “se encamina” a ser candidato a gobernador.
La señal no es menor: Santilli no solo proviene del PRO, sino que representa justamente el tipo de dirigencia que La Libertad Avanza había señalado como parte de la “vieja política”. Su eventual candidatura implica, en los hechos, una integración cada vez más profunda con el macrismo bonaerense.
El propio Cristian Ritondo ya lo había definido como uno de los nombres más competitivos para enfrentar al peronismo, consolidando la idea de una eventual alianza entre el PRO y el oficialismo libertario.
A esto se suma su rol actual dentro del Gobierno: Milei lo designó jefe de Gabinete, lo que le dio centralidad institucional y lo posicionó como figura de gestión. Pero también lo alejó del perfil disruptivo que el espacio había prometido en campaña.
Pareja: el armador que también quiere ser candidato
Sebastián Pareja es, al mismo tiempo, organizador y protagonista de la interna libertaria bonaerense. Durante meses fue considerado uno de los posibles candidatos naturales de La Libertad Avanza en la provincia, y aún conserva una estructura territorial clave en el armado de Karina Milei.
Sin embargo, su figura también expone una contradicción central del espacio: Pareja proviene del peronismo y construyó su carrera política dentro de ese universo. Su presencia en la mesa de decisión bonaerense refuerza la idea de que el oficialismo no está reemplazando a la “casta”, sino reconfigurándola.
En enero, incluso, el propio Javier Milei había habilitado una competencia interna entre Santilli y Pareja para definir al candidato. Pero con el correr de los meses, el equilibrio comenzó a inclinarse hacia el dirigente del PRO.
Aun así, Pareja no desaparece del tablero: su control territorial sigue siendo determinante en una provincia donde la estructura política es decisiva para cualquier elección.
Scioli, el regreso del peronismo funcional
En medio de esa disputa reapareció Daniel Scioli, una figura que sintetiza como pocas la flexibilidad ideológica del sistema político argentino.
El exgobernador bonaerense y ex candidato presidencial del peronismo volvió a ser mencionado como posible opción dentro del esquema libertario. Su perfil es claro: un dirigente con experiencia ejecutiva, alto nivel de conocimiento público y, sobre todo, con capacidad de atraer votantes peronistas desencantados.
Pero su trayectoria también es el principal problema para el relato oficialista. Scioli no es un outsider ni un “anti-casta”: es un dirigente que ocupó todos los niveles del poder dentro del peronismo durante décadas.
Hoy, además, integra formalmente el Gobierno como secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete. Su presencia en el esquema libertario refuerza la idea de un oficialismo que absorbe figuras del sistema político tradicional en lugar de reemplazarlo.
La contradicción central: anticasta con candidatos de la casta
El armado bonaerense expone una tensión cada vez más evidente dentro de La Libertad Avanza: la distancia entre el discurso fundacional y la práctica política.
El espacio que llegó al poder denunciando a la “casta” hoy discute su principal candidatura provincial entre:
- un dirigente del PRO (Santilli),
- un armador con pasado peronista (Pareja),
- y un exgobernador y ex candidato presidencial del peronismo (Scioli).
En los tres casos, se trata de figuras con trayectoria dentro del sistema político tradicional. Ninguno representa una renovación externa en sentido estricto, sino más bien distintas variantes de la misma dirigencia que el mileísmo prometió desplazar.
Karina Milei y la lógica del poder antes que la pureza
La estrategia de Karina Milei en la provincia de Buenos Aires parece guiada menos por la coherencia ideológica que por la necesidad de construir competitividad electoral.
La secretaria general de la Presidencia ordena el armado bonaerense con un objetivo claro: ganar. Y para eso, el oficialismo está dispuesto a ampliar su base incluso a costa de diluir su identidad original.
En ese marco, la negociación con el PRO, la centralidad de Santilli, la permanencia de Pareja y la eventual utilización de Scioli como figura de expansión electoral forman parte de una misma lógica: sumar poder, aunque eso implique incorporar a la “casta” que se prometió combatir.
El dilema de Santilli
La eventual candidatura de Santilli sintetiza esa tensión.
Por un lado, le permite a La Libertad Avanza articular con el PRO y construir una estructura competitiva en la provincia más grande del país. Por otro, lo aleja del perfil disruptivo que el electorado libertario más duro esperaba.
Su desafío será doble: representar a un gobierno que se define como antiestablishment mientras depende de dirigentes que provienen directamente de ese establishment.
Un tablero abierto, pero cada vez menos “nuevo”
Por ahora, no hay una decisión final. Santilli aparece mejor posicionado, Pareja conserva poder territorial y Scioli sigue siendo una alternativa en evaluación.
Pero más allá de quién sea el candidato, el dato político de fondo ya está definido: La Libertad Avanza en Buenos Aires se encamina a competir con figuras que provienen del PRO o del peronismo, es decir, de la misma dirigencia que el espacio prometió reemplazar.
La pregunta, entonces, ya no es solo quién será el candidato de Karina Milei, sino cuánto queda del proyecto “anticasta” cuando la boleta se termine de armar.