PROVINCIALES
12 de abril de 2026
El Este mendocino frente a una cosecha magra y la agonía del Tunuyán Inferior
Los datos del INV confirman una caída del 9% en la producción provincial, golpeando con fuerza al mayor oasis productivo del país. Con el río Tunuyán al 63% de su capacidad histórica, los productores denuncian que la falta de infraestructura hídrica los deja al borde del colapso. Calidad de exportación con rentabilidad de subsistencia: el drama de un modelo que se seca.
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La fiesta terminó, pero el sabor que deja en la boca de los productores del Este mendocino es amargo. Con los últimos camiones saliendo de las bodegas, los números oficiales del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) ratifican lo que se palpaba en las hileras: Mendoza cosechó un 9% menos que en 2025. Sin embargo, en San Martín, Rivadavia y Junín, la estadística es solo la superficie de una crisis más profunda: el Este se está secando ante la indiferencia de la infraestructura pública.
Un río que ya no alcanza y un riego que derrocha
La situación del Río Tunuyán Inferior es alarmante. Con un pronóstico de escurrimiento de apenas el 63% de un año medio, el sistema de turnos de agua se ha vuelto un calvario para el viñatero. Mientras los despachos oficiales anuncian créditos para tecnificación, en las fincas de los distritos más alejados la burocracia los vuelve un espejismo. Para el pequeño productor de 10 hectáreas, instalar un sistema de riego por goteo hoy cuesta más que su propia casa, y sin precio justo para la uva, la inversión es simplemente imposible.
La paradoja del Este: uva sana, bolsillo seco
La sequía ha traído una contrapartida: una sanidad excepcional en los granos. Pero la "calidad de exportación" es un consuelo magro para quien cobra por kilo y ve cómo sus hileras entregan la mitad que hace una década. Esta caída del 9% impacta directamente en el nudo logístico de Palmira y el transporte de carga; son menos viajes para los camioneros y un enfriamiento evidente del consumo en los centros comerciales de la región.
El mosto: la moneda de cambio en disputa
La puja por el precio del mosto sulfitado es el campo de batalla actual. Los grandes formadores de precio imponen condiciones que apenas cubren los costos de cosecha y acarreo. "No se puede tecnificar el riego si no sabemos si vamos a poder pagar la luz el mes que viene", resuena en las asociaciones de productores locales. Si no hay un plan de impermeabilización masivo para el Tunuyán Inferior y un precio sostén real, el paisaje del Este corre el riesgo de transformarse en un cementerio de cepas secas.
