El concejal Alejandro Flores, presidente del bloque Cambia Mendoza en el Concejo Deliberante de Rivadavia, pasó por los micrófonos de Qué Tal Tu Día, en una entrevista realizada durante el pase entre los programas La Cima y Qué Tal Tu Día, en la que repasó distintos aspectos de la gestión municipal, puso el foco en la situación salarial de los trabajadores y planteó cuestionamientos sobre la organización del Festival de Rivadavia. La conversación también abrió interrogantes sobre el funcionamiento del Estado y el escenario político rumbo a 2027.
Uno de los primeros temas fue el acuerdo paritario alcanzado entre el Ejecutivo municipal y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM). Según se informó durante la entrevista, el entendimiento contempla un incremento del 5%, distribuido en un 3% en octubre y un 2% en noviembre. Flores consideró que la actualización del básico se mueve en línea con la inflación estimada, pero advirtió que esa discusión no puede limitarse al porcentaje de aumento: para el edil, el problema también está en la pérdida de poder adquisitivo de los bonos que perciben los trabajadores.
En ese sentido, recordó que había impulsado un proyecto de resolución para actualizar el bono municipal, que originalmente era de $180.000 y, según lo conversado en el programa, habría sido elevado a $200.000. Flores sostuvo que, si se tomara como referencia la inflación acumulada, ese monto debería ubicarse aproximadamente entre los $230.000 y los $240.000. La diferencia, planteó, refleja el atraso de un ingreso que no se actualizaba desde enero.
El concejal también se refirió a los adicionales vinculados con distintas fechas del calendario municipal. Durante la charla se mencionó una suma de $75.000 por el Día del Empleado Municipal, frente a los $65.000 entregados el año anterior, mientras que el bono de fin de año y Reyes fue señalado en $220.000. Flores consideró insuficiente la actualización de estos montos y cuestionó que se los presente como una mejora sin contemplar cuánto han perdido frente al aumento de los precios.
Pero el planteo más sensible sobre los salarios estuvo relacionado con las denominadas mayores dedicaciones. Flores cuestionó que, según su descripción, algunas tareas realizadas fuera del horario habitual se remuneren mediante pagos por operativos en lugar de incorporarse como mayores dedicaciones formalizadas. A su entender, esa modalidad perjudica al trabajador porque no repercute de la misma manera en los demás componentes salariales y puede afectar otros cálculos vinculados con sus ingresos, como una cuota alimentaria.
El edil también sostuvo que ese mecanismo puede generar diferencias entre empleados que realizan tareas similares, al depender de asignaciones específicas. Su planteo apunta a que las horas adicionales se reconozcan mediante conceptos salariales formalizados y no a través de sumas que, según advirtió, quedan fuera de otros componentes de la remuneración. Se trata de un cuestionamiento a la política de liquidación municipal que pone sobre la mesa la necesidad de conocer cómo se distribuyen esos adicionales y bajo qué criterios se asignan.
Contratos, personal y gastos: los cuestionamientos a la gestión municipal
La discusión salarial derivó en otro interrogante: cómo administra el municipio sus recursos en un contexto en el que, según se planteó durante la entrevista, los ingresos ya no tienen el mismo comportamiento que en años anteriores. Flores sostuvo que la cantidad de empleados municipales se mantendría en niveles similares pese a las jubilaciones y renuncias, debido a la incorporación de nuevo personal. Aclaró que no tenía en ese momento una estadística precisa de los ingresos producidos durante los últimos tres años.
El concejal también cuestionó la existencia de contratos de locación que, según afirmó, corresponderían a personas jubiladas que continúan cumpliendo funciones similares a las de un funcionario y percibiendo montos superiores a los contratos habituales. Para Flores, ese esquema representa un componente del gasto mensual que debería ser examinado al evaluar la estructura de personal y las decisiones presupuestarias.
En la entrevista también se recordó la discusión en torno a la proporción del presupuesto destinada a los empleados municipales. Flores mencionó que, durante la presentación de un presupuesto anterior, se había planteado una participación del 68% para el personal, pero que finalmente, según su exposición, esa proporción terminó siendo del 36%. El dato formó parte de su cuestionamiento a la distancia entre los compromisos políticos y los resultados de la administración.
Otro punto de la charla fue la versión sobre una supuesta pérdida o eliminación de información vinculada con el personal municipal. Flores negó esa versión y relató que, cuando fue convocado para conversar sobre el primer presupuesto, ofreció poner a disposición un pendrive con información que conservaba. El concejal rechazó así la acusación de que se hubiera llevado datos necesarios para liquidar los sueldos y sostuvo que los reportes a los que accedía estaban vinculados con su tarea. Sus declaraciones reabren una discusión sobre el manejo de la información administrativa, aunque la entrevista no incluyó documentación que permitiera verificar de manera independiente las distintas versiones.
El Festival de Rivadavia, bajo la lupa: Flores reclamó más participación
La organización del Festival de Rivadavia fue otro de los ejes centrales. Flores, que integró la comisión del evento en una edición anterior, recordó que había planteado objeciones sobre el precio de las entradas, la decisión de mantener tres escenarios y la posibilidad de ofrecer descuentos para los empleados municipales. Según relató, varias de esas observaciones fueron presentadas en reuniones y quedaron asentadas en las actas correspondientes.
Sin embargo, su principal cuestionamiento apuntó al momento en que se convoca a la comisión y al margen real que tienen sus integrantes para incidir en las decisiones. De acuerdo con su explicación, cuando se realizan las reuniones buena parte de las contrataciones y definiciones artísticas ya está encaminada. En esas condiciones, la participación de los concejales queda limitada a conocer y observar decisiones que, en los hechos, ya fueron tomadas.
Flores coincidió con la necesidad de revisar el funcionamiento de ese espacio y planteó que el trabajo debería comenzar mucho antes, idealmente una vez finalizada cada edición. La idea sería ampliar la participación a instituciones culturales del departamento, representantes del Concejo Deliberante y otros sectores de la comunidad, para que la selección de artistas y el diseño general del evento no queden concentrados en un grupo reducido de personas.
El concejal también propuso revisar el perfil de la grilla artística. Sin cuestionar la presencia de figuras contemporáneas, consideró que el Festival debería ofrecer una programación más amplia, capaz de convocar a distintas generaciones y contemplar los gustos de los vecinos de mayor edad. En su mirada, la calidad de un festival no debería medirse exclusivamente por la popularidad o el costo de los artistas del momento, sino también por su capacidad de representar la diversidad cultural del departamento.
El planteo deja abierta una discusión de fondo: qué grado de intervención debe tener la comisión y cómo garantizar que la participación institucional se produzca cuando todavía es posible influir en las decisiones. Flores sostuvo que una modificación de la ordenanza podría servir para establecer una integración más amplia y anticipada, con reglas claras sobre el funcionamiento del organismo.
Obras, reclamos vecinales y la relación entre el municipio y la Provincia
Durante la entrevista, Flores repasó además iniciativas que, según dijo, presentó desde su ingreso al Concejo Deliberante en 2024. Mencionó intervenciones vinculadas con luminarias, trabajos en calles como Bonoña y Alén, la plaza del barrio Marcial Pérez y mejoras en la Escuela Bernardino. También señaló que algunos proyectos de su autoría estuvieron relacionados con el pase a planta de trabajadores municipales.
El balance, sin embargo, estuvo lejos de ser enteramente positivo. El concejal cuestionó que no se hayan concretado obras de asfalto en barrios del sector este de Rivadavia que, según su evaluación, estarían en condiciones de recibirlas. Además, señaló que algunas propuestas relacionadas con capacitaciones en primeros auxilios, prevención sísmica y respuesta ante incendios, así como la entrega de botiquines a clubes deportivos, no habrían sido implementadas.
Frente a la discusión sobre las responsabilidades del municipio, la Provincia y la Nación, Flores defendió la necesidad de trabajar de manera coordinada, incluso cuando existen diferencias políticas entre los gobiernos. Para el edil, los conflictos entre intendentes, gobernadores y presidentes no deberían convertirse en un obstáculo para resolver los problemas de la población.
Consultado sobre la falta de determinados recursos nacionales que históricamente podían contribuir a financiar actividades municipales, como el deporte y la cultura, Flores reconoció que no tenía información precisa sobre partidas específicas y sostuvo que era necesario gestionar alternativas. Su respuesta puso el acento en la articulación institucional, aunque dejó pendiente una evaluación concreta del impacto que la reducción o ausencia de esos recursos puede tener sobre las políticas locales.
El presupuesto que se discuta en el Concejo será una instancia relevante para determinar cuáles de las obras reclamadas pueden incorporarse a la planificación municipal. Flores adelantó que solicitarán que esos trabajos sean contemplados, aunque aclaró que el alcance de esa intervención deberá resolverse durante el tratamiento presupuestario.
Luis Petri y el escenario político hacia 2027
La conversación también ingresó en el terreno político cuando los conductores le preguntaron a Flores cómo compatibiliza su presidencia del bloque Cambia Mendoza con el trabajo que viene desarrollando junto a Luis Petri. La pregunta apunta a una relación política que adquiere relevancia en un escenario provincial en el que las alianzas y los posicionamientos comienzan a proyectarse hacia 2027.
En su respuesta, Flores puso el acento en la historia personal que lo une con Petri. Explicó que mantienen una relación de amistad desde hace más de 15 años y recordó sus coincidencias y vínculos desde la etapa en que ambos compartían espacios vinculados con la actividad legislativa.
La definición aporta un dato sobre el origen de esa relación, aunque no alcanza por sí sola para precisar cómo se traducirá en acuerdos electorales o en una eventual estrategia política para los próximos comicios. La pregunta sobre la convivencia entre su pertenencia a Cambia Mendoza y su cercanía con Petri quedó planteada en la entrevista como uno de los interrogantes del tablero político provincial.
La charla en Qué Tal Tu Día dejó, así, una serie de discusiones que exceden la actividad cotidiana del Concejo Deliberante: el poder adquisitivo de los trabajadores municipales, la transparencia de los mecanismos de pago, el control del gasto público, la participación institucional en uno de los principales eventos culturales de Rivadavia y el armado político que empieza a tomar forma rumbo a 2027. En cada uno de esos terrenos, Flores expuso sus críticas y propuestas, mientras varios de los planteos quedaron abiertos a la necesidad de contrastar sus afirmaciones con información oficial y con las respuestas de las áreas involucradas.