POLÃTICA
25 de mayo de 2026
Tedeum del 25 de Mayo: las ausencias de Villarruel y Bullrich expusieron aún más la fractura interna del Gobierno
El Presidente encabezó la ceremonia en la Catedral Metropolitana acompañado por Karina Milei y las máximas autoridades legislativas. Sin embargo, la ausencia de Victoria Villarruel y la exclusión de Patricia Bullrich volvieron a dejar al descubierto la tensión que atraviesa al oficialismo.
El tradicional Tedeum por el 25 de Mayo, que históricamente funciona como una postal de unidad institucional, terminó convirtiéndose este año en una nueva demostración de las fuertes internas que atraviesan al Gobierno nacional.
El presidente Javier Milei encabezó este domingo la ceremonia religiosa realizada en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, además de las principales autoridades parlamentarias del oficialismo.
La imagen oficial mostró al mandatario caminando desde la Casa Rosada hasta la Catedral frente a Plaza de Mayo, en una puesta cuidadosamente diseñada por el entorno presidencial. Durante la ceremonia, Milei ocupó una ubicación preferencial en primera fila y separado del resto de los asistentes, en otra señal del fuerte control político y protocolar que ejerce el círculo más cercano al Presidente.
Pero más allá de la ceremonia, lo que dominó la conversación política fueron las ausencias.
Victoria Villarruel, otra vez afuera de la foto oficial
La vicepresidenta Victoria Villarruel no participó del Tedeum y, según trascendió desde distintos sectores oficiales y parlamentarios, no habría sido invitada formalmente por el área que conduce Karina Milei.
La ausencia reavivó las versiones de ruptura definitiva entre Milei y Villarruel, una relación que desde hace meses atraviesa momentos de extrema tensión política y personal. Aunque ambos compartieron actos institucionales durante el primer tramo de gestión, el vínculo se fue deteriorando por diferencias internas, disputas de poder y desacuerdos sobre el funcionamiento del Gobierno.
Fuentes parlamentarias señalaron que la vicepresidenta mantiene cada vez menos contacto con el núcleo duro libertario y que su exclusión del acto patrio fue interpretada como un mensaje político deliberado.
En la Casa Rosada evitaron hacer declaraciones públicas sobre el tema, aunque distintos dirigentes libertarios reconocen en privado que la relación entre ambos sectores “está rota desde hace tiempo”.
Patricia Bullrich también quedó marginada en medio de la nueva interna libertaria
Otra ausencia que llamó la atención fue la de Patricia Bullrich, en medio de la escalada de tensión que mantiene con Karina Milei y parte del entorno presidencial.
La exclusión de Bullrich ocurre apenas días después de la fuerte crisis política desatada dentro del oficialismo por el denominado “caso Adorni” y por las crecientes diferencias entre distintos sectores del Gobierno nacional.
Cerca de la exministra interpretaron el gesto como una nueva señal de hostilidad política por parte de Karina Milei, quien en las últimas semanas quedó posicionada como la principal figura de control interno dentro del armado libertario.
La tensión aumentó luego de que dirigentes cercanos a Bullrich cuestionaran públicamente el manejo político de algunas causas judiciales que involucran a funcionarios nacionales. Esa situación profundizó el malestar dentro del oficialismo y abrió interrogantes sobre el verdadero futuro de la alianza entre La Libertad Avanza y el sector bullrichista del PRO.
Un acto patrio atravesado por la crisis política
El Tedeum de este 25 de Mayo terminó funcionando como una radiografía del presente político del Gobierno. Mientras Milei intentó transmitir fortaleza institucional y centralidad presidencial, las ausencias de Villarruel y Bullrich dejaron expuestas las fracturas internas que atraviesan al oficialismo.
En paralelo, continúan las disputas entre sectores vinculados a Santiago Caputo y Martín Menem, en un contexto donde distintos dirigentes libertarios admiten dificultades crecientes para ordenar políticamente al espacio.
La imagen final dejó una postal que sintetiza el momento del oficialismo: un Presidente rodeado por su círculo más íntimo, pero cada vez más aislado de antiguos aliados políticos y socios institucionales.
Y mientras el Gobierno intenta sostener la agenda económica y el discurso de confrontación contra la oposición, las internas libertarias ya dejaron de ser rumores de pasillo para convertirse en uno de los principales focos de desgaste político de la administración nacional.
