7 de mayo de 2026
El laberinto del FMI: entre la falta de dólares y el desplante de Trump en Washington
La tensión financiera escala mientras el Gobierno incumple metas de reservas clave por más de 3.700 millones de dólares. Con un desembolso de 1.000 millones que se demora y el fracaso de la foto bilateral con Donald Trump en Los Ángeles, la gestión de Milei entra en una zona de turbulencias donde el alineamiento ideológico no está rindiendo los frutos económicos esperados.
Las luces de alerta en el tablero económico de la Casa Rosada pasaron de amarillo a rojo este 7 de mayo de 2026. Lo que hace apenas un mes se presentaba como un "sendero de estabilidad", hoy se choca contra una realidad aritmética brutal: las reservas internacionales netas siguen en terreno negativo. Ayer, el Gobierno tuvo que recurrir nuevamente a la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG) al Tesoro de Estados Unidos para cancelar un vencimiento de US$ 800 millones, una maniobra que desnuda la escasez de divisas propias.
El ministro de Economía intenta sostener un relato de solidez apoyado en el superávit fiscal, pero el mercado ya no mira solo el ajuste, sino la capacidad real de repago. Con una inflación acumulada que ya superó el 11% en lo que va del año —pulverizando el techo del 10% anual soñado en el Presupuesto—, la presión sobre el tipo de cambio es asfixiante. El staff del FMI, mientras tanto, endurece su postura: no habrá fondos frescos sin una hoja de ruta clara para el fin del cepo, una medida que el BCRA hoy no puede permitirse sin riesgo de una corrida.
El silencio de Mar-a-Lago
A la fragilidad de las cuentas se sumó un golpe político que caló hondo en la comitiva presidencial. El viaje a Estados Unidos para participar en la Conferencia del Instituto Milken fue diseñado como la gran validación del modelo libertario ante la administración de Donald Trump. Sin embargo, la esperada reunión a solas entre Javier Milei y el mandatario estadounidense finalmente no ocurrió.
Este desplante no es un tema menor de agenda. Para los inversores, la ausencia de ese encuentro directo sugiere que Argentina, pese a su alineamiento incondicional, no es hoy una prioridad de "salvataje" para Washington. Sin el guiño político de Trump para presionar al Directorio del Fondo, el organismo recupera su perfil más técnico y frío.
La encrucijada geopolítica
El escenario se complica por el contexto global. El recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente y la guerra comercial entre EE. UU. y China colocan a la Argentina en una posición incómoda. El BCRA depende de la buena voluntad china para mantener activo el swap de divisas, pero los gestos de Milei hacia el eje republicano tensan esa cuerda al límite. En este laberinto, el Gobierno debe decidir si acepta las condiciones de un FMI que no regala nada o si el "abismo" de la falta de dólares termina por frenar la reactivación económica antes de las elecciones legislativas.
