POLÃTICA
13 de abril de 2026
El clan Menem no se detiene: Nazarena se suma a la lista de créditos “VIP” del Banco Nación
En la entidad financiera oficial continúa la aparición de préstamos hipotecarios de alta denominación a personas vinculadas a la gestión actual. El caso de la joven asesora de la Secretaría General de la Presidencia se suma a una lista de funcionarios y allegados que accedieron a montos millonarios en medio de una investigación judicial por presunto trato preferencial.
El Banco de la Nación Argentina (BNA) se encuentra en el centro de una controversia tras la difusión de una serie de créditos hipotecarios otorgados a funcionarios públicos y familiares directos de figuras centrales de La Libertad Avanza. Según datos de la Central de Deudores del Banco Central, Nazarena Menem accedió a un financiamiento por un total de $236.918.000. Este otorgamiento ocurre en un momento donde el acceso al crédito hipotecario para el sector privado es extremadamente restrictivo debido a los altos requisitos de ingresos mínimos exigidos.
Nazarena Menem, de 30 años, se desempeña actualmente como asesora en la Secretaría General de la Presidencia, bajo la órbita directa de Karina Milei. Su trayectoria en la administración pública ha estado marcada por su pertenencia al círculo de confianza del "clan riojano" que hoy ostenta un poder central en la Casa Rosada. Al igual que otros jóvenes de la familia, como su primo Federico Sharif Menem —quien obtuvo un préstamo por $357 millones—, Nazarena integra la nómina de Personas Políticamente Expuestas (PEP) beneficiadas por la línea de créditos UVA de la banca estatal.
La lupa judicial sobre los créditos "VIP"
La acumulación de estos casos derivó en denuncias penales que tramitan en los juzgados de Daniel Rafecas y María Eugenia Capuchetti. El fiscal Gerardo Pollicita analiza si existió abuso de autoridad y negociaciones incompatibles con la función pública. La sospecha central no recae sobre la legalidad del instrumento financiero, sino sobre la celeridad excepcional en los trámites y la calificación crediticia de los beneficiarios.
Para calificar por un préstamo de $230 millones, el sistema bancario exige ingresos mensuales que triplican o cuadruplican el salario promedio de un trabajador registrado. Mientras la entidad sostiene que los procesos son "homogéneos", resta saber qué garantías patrimoniales fueron presentadas para respaldar tal deuda, dado que muchos de los beneficiarios registran antecedentes laborales breves o exclusivamente ligados a la función pública reciente.
Meritocracia y privilegios
La situación pone bajo presión el discurso de austeridad y fin de los privilegios de la actual administración. Mientras se promueve la eficiencia del gasto público, la banca oficial parece funcionar como un canal de capitalización para sus propios cuadros técnicos y políticos. El malestar social crece ante la evidencia: mientras para el ciudadano común la casa propia es una utopía inalcanzable, para los círculos cercanos al poder el acceso a cientos de millones de pesos parece ser un trámite resuelto con la agilidad que el resto de los argentinos no conoce.
