PROVINCIALES
8 de febrero de 2026
Mendoza y el turismo: Radiografía de una temporada austera

El estancamiento de la ocupación y la caída del poder de compra transformaron el perfil del visitante. Menos días, menos cubiertos y una preocupante fuga de locales hacia el exterior.
Para entender la gravedad del número actual (60-62% de ocupación según Emetur, pero cercana al 50% según la Cámara de Turismo), hay que mirar hacia atrás. En los eneros de pospandemia (2022-2023), Mendoza tocaba picos de entre el 75% y el 85%. Hoy, ese 20% de diferencia se traduce en miles de plazas vacías y una rentabilidad asfixiada por costos al alza.
1. El "Efecto Ahorro": El gasto real en picada
Aunque el número nominal del gasto diario ($92.500) parece alto, al ajustarlo por la inflación respecto a enero de 2025, la capacidad de compra del turista ha disminuido significativamente.
• De la bodega al camping: Hay un desplazamiento del consumo. Mientras los hoteles de lujo sufren para llenar sus camas, crece la opción de viviendas alquiladas (25%) y el uso de casas de familiares (28%).
• La crisis del cubierto: En los ejes gastronómicos, el "plato principal y postre" ha sido reemplazado por opciones para compartir o comida rápida.
2. La Balanza Turística: El "invierno" del receptivo
Mendoza ha perdido competitividad frente a destinos internacionales.
• Fuga de divisas: El flujo de mendocinos hacia Chile creció un 22,6%, mientras que el ingreso de chilenos se mantiene en un modesto 7,5% del total de visitantes. Mendoza ya no es "barata" para el extranjero y resulta costosa para la clase media argentina.
3. El síntoma del "Último Minuto"
El 24,3% de los turistas reserva con menos de una semana de antelación. Esto no es espontaneidad, es incertidumbre: el visitante espera a último momento para ver si su presupuesto le permite el viaje, impidiendo cualquier previsibilidad para el sector hotelero.
