PROVINCIALES
1 de febrero de 2026
Mendoza: La brecha se profundiza entre el costo de vida y los sueldos más bajos de la región

La provincia cerró el 2025 con una inflación del 29,9%, pero la pérdida de poder adquisitivo es más aguda que en sus pares de Cuyo. Una familia tipo necesitó casi $1,2 millones para no ser pobre, mientras los salarios locales quedaron rezagados frente a San Juan y San Luis.
Por: Que tal tu Día
La economía mendocina presenta una paradoja al inicio de 2026. Si bien la provincia logró finalizar el año anterior con una inflación acumulada del 29,9% —ligeramente por debajo del 31,5% nacional—, la sensación de "asfixia" en el bolsillo es real y se explica por una variable crítica: el nivel salarial.
Según los datos de la DEIE, en diciembre de 2025, una familia mendocina de cuatro integrantes necesitó $1.180.842,79 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no caer bajo la línea de pobreza. Aunque esta cifra es unos $37.000 menor al promedio nacional del INDEC ($1.218.000), Mendoza se posiciona como una provincia cara en términos relativos cuando se cruzan estos datos con los ingresos promedio.
El "Efecto Cuyo": Mendoza, a la cola en salarios
El dato más alarmante surge de la comparativa regional. Mendoza, históricamente el motor económico del oeste argentino, hoy tiene los sueldos promedio más bajos de la zona:

Incluso al compararla con provincias de similar estructura económica y población, como Córdoba o Santa Fe, Mendoza muestra una brecha negativa de hasta un 25% en las remuneraciones del sector privado registrado. Mientras que en las provincias "petroleras" o mineras como Neuquén los promedios superan los $2,6 millones, Mendoza no logra traccionar sus salarios al mismo ritmo, a pesar de tener un costo de vida que no da tregua.
Rubros que más golpean
A pesar de la desaceleración inflacionaria general, los bienes y servicios básicos en la provincia mostraron un comportamiento dispar. El rubro de Transporte lideró las subas en diciembre con un 4,1%, seguido por los gastos en salud y vivienda.
Para el sector de la indigencia, el panorama es aún más complejo: un hogar mendocino requirió $485.943,54 solo para comer, una cifra que ya supera ampliamente el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que cerró el año en torno a los $334.800.
Esta combinación de salarios "amesetados" y canastas básicas al alza confirma la percepción social: Mendoza es una provincia que ofrece una alta calidad de vida en servicios y entorno, pero que se vuelve cada vez más difícil de costear para el trabajador promedio.
