Miércoles 21 de Enero de 2026

Hoy es Miércoles 21 de Enero de 2026 y son las 13:29 -

MUNDO

21 de enero de 2026

¿No era un libertador? EE.UU. se quita la careta y solo quiere invadir

Con el petróleo venezolano bajo llave y el mapa de Groenlandia en el escritorio, la Casa Blanca rompe el manual de soberanía. Una mirada crítica a la caída de las caretas y al silencio de los entusiastas de turno.

Por: Que tal tu Día 

Si alguien pensaba que el segundo mandato de Donald Trump iba a ser una repetición nostálgica del primero, el inicio de 2026 le ha dado un bofetón de realidad. En apenas tres semanas, el mundo ha pasado de la diplomacia tradicional a una suerte de "remate de propiedades" a escala global. El mensaje desde Washington es claro: si tiene recursos, es estratégico y no está bien defendido, puede llevar una bandera de las barras y estrellas el próximo lunes.

El Caribe: El petróleo como botín

La captura de Nicolás Maduro a principios de enero no fue solo un golpe militar; fue el inicio de lo que Trump llama "la mayor oportunidad de inversión energética del siglo". Con el régimen desarticulado, la Casa Blanca no ha perdido tiempo. Mientras algunos sectores festejaban en las calles de Caracas, el Salón Oval ya pedía a las petroleras una inversión de 100.000 millones de dólares.

El detalle sutil: las empresas no están negociando con un nuevo gobierno venezolano soberano, sino directamente con Washington. Como si Venezuela fuera un activo en quiebra que el Tío Sam decidió comprar por monedas para "sanearlo", bajo una tutela que huele más a concesión perpetua que a transición democrática.

El Ártico: "Quiero esa isla y la quiero ahora"

Pero el verdadero delirio (o sinceridad brutal) es Groenlandia. Trump ha llegado al foro internacional no a hablar de clima, sino de anexiones. Ha sido directo: o Dinamarca vende, o Europa se prepara para aranceles que harán que el comercio transatlántico sea un recuerdo. La lógica es de una simplicidad que asusta: "Rusia tiene barcos ahí, China tiene barcos ahí, yo quiero la isla". Incluso ha llegado a compartir imágenes de Groenlandia con el logo de "Trump Properties". El derecho internacional ha sido reemplazado por el capricho de un magnate que se cansó de los hoteles y ahora colecciona naciones.

El silencio de los "libertadores" de cafetín

Lo más fascinante de este despliegue de fuerza no es la maniobra en sí, sino el súbito mutismo de quienes, hasta hace unos días, veían en Trump a un paladín de la libertad regional. Aquellos que vitoreaban la caída de Maduro como un acto de justicia poética hoy parecen tener dificultades para articular palabra. El "libertador" resultó ser, simplemente, un gerente de adquisiciones agresivo.

Trump ha blanqueado lo que muchos callaron por conveniencia: la "liberación" de Venezuela fue el envoltorio de regalo para una apropiación de recursos sin precedentes. La excusa humanitaria se evaporó en cuanto los contratos petroleros pasaron a ser administrados por Washington. Ahora, esos mismos entusiastas de la democracia asistida observan, con una mezcla de desconcierto y vergüenza, cómo el hombre que "salvó" a Venezuela ahora reclama Groenlandia como quien reclama una suite en Mar-a-Lago.

El sur: ¿Socio o inventario?

Para el lector mendocino que analiza esto desde el Cono Sur, la lección es de un realismo gélido. Creer que Trump compartirá las ganancias de la "nueva Venezuela" con el resto de América Latina es un ejercicio de fe que no resiste el menor análisis contable. No habrá "derrame" hacia el sur; habrá, en todo caso, una consolidación de poder que nos deja en una posición de espectadores de segunda fila en un teatro donde las naciones soberanas han pasado a ser simples parcelas en oferta.

El avance sobre Groenlandia termina de quitarle la careta al proceso. Ya no se trata de combatir dictaduras; se trata de un nuevo mapa donde el derecho internacional ha sido reemplazado por la ley del más fuerte (o del más rico). El mundo no se está liberando; se está loteando. Y en este nuevo orden inmobiliario, más nos vale que no encuentren en nuestro suelo algo que Donald necesite para completar su colección.

 

COMPARTIR: