ECONOMÍA
24 de enero de 2025
Caputo cede ante la presión y reduce retenciones por seis meses

El Gobierno baja impuestos al agro hasta junio para destrabar la liquidación de divisas.
En un giro inesperado, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la reducción temporal de retenciones a la soja, el maíz y el trigo, luego de las fuertes presiones de los gobernadores de la región Centro y la creciente tensión con el sector agropecuario.
La medida, que regirá hasta el 30 de junio, contempla una baja en las retenciones de la soja del 33% al 26%, mientras que sus derivados pasarán del 31% al 24%. En tanto, el trigo y el maíz reducirán su carga impositiva del 12% al 9,5%.
El anuncio se da apenas dos días después de que Caputo desestimara el reclamo de los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), quienes finalmente lograron imponer su postura.
Un intento por atraer los dólares del campo
El sector agropecuario interpretó que la medida busca incentivar la liquidación de divisas en un momento en el que el Banco Central enfrenta dificultades para acumular reservas. “Estaría bueno que las exigencias empiecen a hacerse más a nivel de provincias y municipios”, se quejó Caputo, dejando entrever su malestar tras la negociación con los mandatarios provinciales.
El titular de Hacienda justificó la decisión en la necesidad de generar un equilibrio fiscal para avanzar en una política de reducción de impuestos. “Este es un gobierno que vino a bajar impuestos y a sacarle la pata del Estado de la cabeza al sector privado. Pero necesitamos superávit fiscal para hacerlo de manera responsable”, argumentó.
Reacciones en el sector agropecuario
Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) valoraron la decisión, aunque insistieron en su demanda de eliminar por completo las retenciones. “Este alivio es bienvenido, pero seguiremos trabajando para lograr la eliminación total y definitiva de este impuesto distorsivo”, expresaron.
Por su parte, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) celebró la medida con mayor entusiasmo. “Reducir las retenciones a la soja y eliminarlas para las economías regionales es un paso importante hacia un sistema más justo y eficiente”, sostuvo su presidente, Carlos Castagnani.
¿Una estrategia cambiaria encubierta?
El ex titular de la Aduana, Guillermo Michel, advirtió que la reducción de retenciones podría ser, en realidad, una maniobra para captar los dólares retenidos por los productores. “Es un dólar soja. Con esta medida, el gobierno apunta a los stocks sin liquidar, que suman alrededor de USD 2.800 millones en soja y USD 500 millones en maíz”, analizó.
Michel también puso en duda la temporalidad de la medida y sugirió que podría estar vinculada a un ajuste cambiario en el corto plazo. “La pregunta es si esta baja es realmente temporal o si será el preludio de un cambio más estructural en el tipo de cambio”, señaló.
Con la cosecha gruesa en el horizonte y la necesidad de dólares frescos, el gobierno apuesta a que el campo responda con una mayor liquidación de divisas. La incógnita ahora es si la tregua alcanzará para calmar la tensión con los productores o si será el preludio de nuevas negociaciones.