POLÃTICA
30 de junio de 2026
¿Dónde quedó la "casta"? El Gobierno de Milei se apoya cada vez más en la vieja política
Cuando Javier Milei llegó a la Presidencia prometió terminar con "la casta". Ese concepto no solo fue el eje de su campaña electoral, sino también la bandera con la que construyó su identidad política frente a los partidos tradicionales. Sin embargo, a dos años y medio del inicio de su gestión, la composición del Gobierno nacional muestra un escenario muy diferente al que el propio Presidente proponía durante la campaña.
La designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete terminó de consolidar una transformación que ya venía produciéndose puertas adentro de la Casa Rosada. Con más de dos décadas de trayectoria en la función pública, el dirigente bonaerense pasó por distintos cargos ejecutivos y legislativos antes de convertirse en una de las principales figuras del PRO. Su llegada refuerza la presencia de dirigentes con extensa carrera política dentro del núcleo de poder del oficialismo.
El cambio no se limita a un solo nombre. Desde el inicio del mandato, el gabinete fue incorporando funcionarios con experiencia en gobiernos nacionales, provinciales y municipales anteriores, muchos de ellos provenientes del PRO o de otros espacios tradicionales de Juntos por el Cambio. El fenómeno marca una diferencia respecto del discurso original de La Libertad Avanza, que se presentaba como una fuerza dispuesta a desplazar a la dirigencia que gobernó el país durante las últimas décadas.
A esa reconfiguración se suma el crecimiento del peso político de dirigentes históricos dentro de la estructura oficialista. Patricia Bullrich se consolidó como una de las figuras de mayor influencia del Gobierno y una de las principales interlocutoras con sectores parlamentarios y aliados políticos, mientras que la articulación territorial y legislativa se apoya cada vez más en dirigentes con experiencia previa en la administración pública.
Otro dato que alimenta el debate político es la presencia de integrantes de la familia Menem en cargos estratégicos del Ejecutivo y del armado político oficialista. Martín Menem ocupa la presidencia de la Cámara de Diputados, Eduardo "Lule" Menem mantiene un rol clave en la organización política de La Libertad Avanza y otros miembros de la familia desempeñan funciones dentro de la estructura nacional, configurando un esquema de poder que contrasta con la idea de renovación absoluta que impulsaba el discurso libertario.
Frente a este escenario aparece una pregunta inevitable: ¿el Gobierno sigue siendo un proyecto puramente libertario o evolucionó hacia una coalición sostenida por buena parte de la dirigencia política que Milei cuestionaba durante la campaña?
La respuesta dependerá de la mirada de cada sector político. Para el oficialismo, la incorporación de dirigentes experimentados responde a una necesidad de construir gobernabilidad y conseguir mayorías parlamentarias para avanzar con las reformas. Para sus críticos, en cambio, el Ejecutivo terminó recurriendo a la misma estructura política que durante años presentó como el principal obstáculo para cambiar la Argentina.
Lo cierto es que la imagen del gabinete actual difiere considerablemente de aquella promesa de una administración integrada por "outsiders". La incorporación de dirigentes con décadas de trayectoria política refleja una estrategia orientada a fortalecer la gestión y ampliar la base de sustentación legislativa, aunque al mismo tiempo reabre un debate que acompañó a Milei desde el inicio de su mandato: cuánto de aquella consigna anticasta permanece vigente y cuánto quedó absorbido por las exigencias de gobernar.
