POLÃTICA
16 de mayo de 2026
Tensión en San Martín: la bendición de Cornejo a Marité Badui desata una rebelión en el radicalismo local?
La posible postulación de la actual subsecretaria de Infraestructura para suceder a Raúl Rufeil encendió las alarmas en el este provincial. Dirigentes territoriales y socios de Cambia Mendoza estallaron contra lo que consideran una imposición "a dedo" del Ejecutivo, acusando un total desprecio por la militancia y la carrera política en el departamento.
El tablero político de San Martín atraviesa horas de ebullición. El sismo interno tiene un origen claro: la fuerte versión de que el gobernador Alfredo Cornejo ya habría elegido a María Teresa "Marité" Badui como la figura para recibir el legado del intendente Raúl Rufeil. La jugada del mandatario provincial, lejos de alinear a la tropa en el territorio, desató una ola de indignación contenida que amenaza con quebrar la paz interna de la coalición oficialista.
Para el radicalismo de pura cepa de San Martín y los cuadros técnicos que sostienen el andamiaje local de Cambia Mendoza, el desembarco de Badui es digerido como una afrenta directa. El malestar se fundamenta en un reclamo histórico de la militancia de base: la falta de arraigo territorial y la ausencia de una carrera partidaria que justifique semejante salto institucional en el departamento.
La rebelión de los "históricos" contra el verticalismo técnico
Dentro del oficialismo departamental la bronca es un secreto a voces que empieza a ganar volumen. Referentes de peso en el este mendocino coinciden en que la postulación de la funcionaria pasa por encima de dirigentes que han dedicado décadas a formarse en la gestión pública local, ocupando bancas en el Concejo Deliberante o bancas legislativas provinciales. "Es una escuela política que se ignora por completo", deslizan desde los pasillos municipales, donde se vive un clima de desaires cruzados.
La crítica más afilada apunta al desarraigo. Quienes caminan cotidianamente el departamento señalan que Badui arrastra una desconexión total con la realidad cotidiana de los vecinos de San Martín, argumentando que hace años no reside de forma efectiva en la comuna y que su perfil responde más al de una tecnócrata de la capital que al de una líder con sensibilidad popular. Definen la maniobra directamente como un "capricho de gestión" que atenta contra las chances electorales del propio frente.
Del laboratorio técnico al barro electoral
¿Quién es verdaderamente la carta que Cornejo quiere jugar en el Este? El recorrido de Marité Badui en el Estado es indudablemente técnico y de extrema confianza para el núcleo duro del poder provincial. Actualmente se desempeña como subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial de Mendoza, pero su ascenso comenzó como jefa de Gabinete en el estratégico Departamento General de Irrigación, para luego consolidarse como subsecretaria de Planificación y Seguimiento durante el mandato de Rodolfo Suarez.
Sin embargo, en la arena política tradicional, sus detractores le pasan factura por su corta trayectoria: menos de una década en funciones públicas y nula experiencia en campañas de fuerte roce territorial. El temor del radicalismo de San Martín es que la imposición de una figura desconocida para el electorado de a pie termine licuando el capital político construido por Rufeil, dejando la intendencia en una posición de extrema vulnerabilidad ante una oposición que espera agazapada cualquier paso en falso del oficialismo.
