POLÃTICA
16 de mayo de 2026
Tres manos levantadas, un trono por definir
La sucesión de Cornejo en Mendoza se convirtió en la pelea política más abierta de los últimos años. Y el gobernador todavía no habló.
A un año de las elecciones provinciales, Cambia Mendoza tiene un problema que, visto con cierta perspectiva, es también un síntoma de salud política: sobran candidatos. Lo que hasta hace pocos meses era un tablero con nombres sussurrados en pasillos se convirtió en mayo de 2026 en una carrera abierta, con tres jugadores que ya levantaron la mano dentro del radicalismo mendocino y al menos dos más que orbitan desde los costados. El gobernador Alfredo Cornejo observa, no habla y —según todas las fuentes consultadas— no tiene ninguna intención de hacerlo antes de 2027.
La chispa que encendió la discusión pública fue la última en llegar. El miércoles 14 de mayo, el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, confirmó en una entrevista televisiva en el programa Séptimo Día sus intenciones de competir por la gobernación. "No creo que sea el momento de hablar de candidaturas, pero sin dudas que me siento preparado para ser candidato a gobernador", lanzó el funcionario de 40 años. Con esa frase —cautelosa en la forma, nítida en el fondo— Mema se transformó en el primer miembro del gabinete en decirlo en voz alta.
Pero para entender qué significa esa declaración, hay que saber quiénes ya estaban en la cancha.
TADEO GARCÍA ZALAZAR: EL QUE ARRANCÓ PRIMERO
Entre todos los postulantes, el ministro y ex intendente de Godoy Cruz Tadeo García Zalazar es el de mayor experiencia en gestión y el que ya está trabajando más abiertamente para ser candidato a gobernador. García Zalazar reparte stickers con sus iniciales y el número "27", habla de propuestas y forma equipos.
No es casualidad que haya empezado primero. Cornejo tiene a su favorito en García Zalazar, quien ha empezado a blanquear sus intenciones. El gobernador siempre ha querido que él sea pero claro que va a depender de cuánto mida para que sea el elegido. Los gestos del mandatario en esa dirección son recurrentes: durante la paella radical realizada en General Alvear, Cornejo destacó las transformaciones impulsadas por la Dirección General de Escuelas y el trabajo realizado por García Zalazar en materia educativa.
El ministro también tiene a su favor la red territorial más densa: hoy sería el aspirante con mayor consenso interno entre los intendentes de la UCR, y ya empezó un trabajo profesional con encuestadores propios que miden y segmentan al electorado por edades y por zonas.
El problema es que ese consenso interno no parece trasladarse aún a la ciudadanía general. Según un estudio de DC Consultores realizado entre el 26 y 29 de marzo, García Zalazar no aparece en las mediciones de imagen, lo que muestra que, a día de hoy, está relegado en la consideración pública.
ULPIANO SUAREZ: EL QUE MIDE MEJOR Y VIENE DE AFUERA DEL RIÑÓN
El intendente de la Ciudad de Mendoza lleva más tiempo en carrera que nadie. Desde enero de 2026, Suarez confirmó que se está preparando para competir por la gobernación provincial, y se definió en etapa de formación política, armado de equipo y elaboración de un plan de gobierno.
Su posicionamiento es claro y reiterado. "Sin dudas en el 2027 va a comenzar una nueva etapa de este proceso y hay que prepararse para ese desafío, tener un plan, no hay margen para improvisados. Ya nos fue muy mal a los mendocinos cuando desde la Rosada digitaron a un gobernador. Yo tengo ganas y tengo la convicción", marcó el intendente capitalino.
En las últimas semanas también tuvo que salir a despejar especulaciones sobre un posible acercamiento electoral con el intendente peronista de Maipú, Matías Stevanato. Suarez rechazó las versiones sobre una posible fórmula conjunta para 2027 y dejó en claro que pretende competir dentro de Cambia Mendoza. "Yo quiero ser candidato a gobernador de mi espacio", enfatizó.
Tiene además respaldos de peso dentro del propio radicalismo. El ex gobernador y senador nacional Rodolfo Suarez destacó la experiencia de gestión del actual intendente de la capital: "Ulpiano Suárez tiene toda la experiencia en la gestión de gobierno, ha sido un buen gestor y es un potencial candidato." También el ex vicepresidente Julio Cobos lo mencionó entre los posibles candidatos.
Los números lo acompañan más que a sus rivales del gabinete: la encuesta de DC Consultores lo ubicó segundo en imagen positiva con un 44,6%, y el 60,7% de los encuestados considera que está "cerca de la gente", un indicador que lo diferencia del resto de los dirigentes medidos.
Lo que no tiene Suarez es el sello de Cornejo. Dentro del oficialismo, aseguran que corre desde atrás frente a los dirigentes más alineados con el actual mandatario.
NATALIO MEMA: EL MÁS JOVEN, EL ÚLTIMO EN LLEGAR
A diferencia de los otros dos, Mema entró a la carrera con timing calculado. El funcionario reivindicó el armado político y de gestión de Cambia Mendoza y aseguró que el "refresh" del espacio ya comenzó dentro del propio gobierno provincial. "El mensaje que dio el gobernador Cornejo en su vuelta fue: 'Este es mi equipo', y eso nos dio a muchas personas de mi generación máxima responsabilidad dentro del gobierno", señaló.
Lejos de esquivar la compulsa interna, el ministro celebró que existan múltiples opciones dentro del frente Cambia Mendoza, interpretándolo como un síntoma de madurez política del espacio. Según su óptica, la variedad de nombres demuestra que la coalición ha logrado consolidar nuevos liderazgos, disminuyendo la dependencia exclusiva de la figura de Cornejo.
Con 40 años, Mema es el candidato que más explícitamente apela al recambio generacional. Pero tiene el mismo problema estructural que García Zalazar: su construcción política se hizo a la sombra del gobernador, lo que le da lealtad y acceso al poder, pero le dificulta proyectarse como figura autónoma ante la opinión pública.
EL FANTASMA QUE NADIE NOMBRA Y TODOS MIRAN
Ningún análisis de la sucesión mendocina cierra sin hablar de Luis Petri. El diputado nacional, ex ministro de Defensa de Milei, pasó al espacio libertario pero mantiene sus raíces radicales mendocinas. Aunque todavía no se ha manifestado públicamente, persisten las especulaciones sobre una potencial candidatura.
Los números lo ponen primero: la encuesta de DC Consultores lo ubica con un 56,7% de imagen positiva, incluso en la misma línea que el presidente Javier Milei. Sin embargo, lo que sí está claro es que, a pesar de ser parte de la alianza La Libertad Avanza más Cambia Mendoza, Petri no es el candidato a gobernador de Casa de Gobierno.
El propio Petri declaró que durante 2026 evitará hablar de candidaturas. Su silencio pesa igual.
CORNEJO: EL QUE DECIDE SIN DECIR
El gobernador tiene un rol tan determinante como opaco en esta historia. Cornejo no le va a levantar la mano a nadie en 2026. Va a esperar al año que viene: una, porque no le parece que sea un buen mensaje para la ciudadanía que en el lugar de mostrarse gestionando, se vea metido en temas políticos partidarios.
Pero no está completamente quieto. En la paella de General Alvear —el acto partidario más relevante de las últimas semanas— Cornejo llamó a evitar discusiones internas que puedan debilitar al oficialismo: "El foco del radicalismo no debe perderse en competencias internas que no contribuyen al objetivo general de mejorar la calidad de gestión." El mensaje fue leído en clave sucesoria: el gobernador quiere la discusión, pero ordenada y a su tiempo.
En ese mismo acto, además de elogiar a García Zalazar por su labor educativa, también destacó al intendente capitalino Ulpiano Suarez, de quien remarcó su experiencia de gestión. "Nacido y criado en la gestión pública", lo definió. Dos nombres, dos señales. Ninguna certeza.
EL PROBLEMA DE FONDO: LA SOMBRA ES MUY LARGA
Hay una paradoja que varios analistas señalaron en las últimas semanas y que resume el estado real de la interna: los candidatos que mejor miden en la opinión pública son los que están más lejos del centro de poder de Cornejo; y los que están más cerca del gobernador no logran traducir esa lealtad en reconocimiento ciudadano.
Alfredo Cornejo tiene un problema: a un año de la elección, sus candidatos propios no miden lo que deberían en las encuestas. Ninguno de los tres les gana ni les empata a quienes amenazan con la continuidad de un linaje cornejista desde afuera: Ulpiano Suarez y Luis Petri. Al día de hoy, el próximo gobierno parece salir de ahí.
A la sombra de Cornejo, a los del riñón les cuesta más crecer que a los demás. La figura del gobernador es demasiado grande —incluso con llegada nacional— y entonces eclipsa, opaca, ralentiza la proyección de los herederos que vienen de su entorno.
El tablero, a 16 de mayo de 2026, tiene tres jugadores declarados —García Zalazar, Suarez y Mema—, uno que orbita sin confirmar —Petri— y algunos nombres que el propio gobierno provincial intenta sumar a la ecuación, como el ministro de Salud Rodolfo Montero. Las PASO, que Suarez defendió públicamente, serán probablemente el escenario donde todo se resuelva.
Lo que todavía no está claro es si Cornejo sabe no solo formar equipos sino, como se dice en política, transferir poder. La respuesta la tiene él. Y la guarda.
