ENTREVISTAS
8 de mayo de 2026
Maternidad en Rivadavia: el Gobierno provincial rechazó conciliar y la definición queda en manos de la Justicia
En una audiencia que fracasó antes de comenzar, el Ministerio de Salud mantuvo una postura intransigente frente al amparo presentado por el municipio. El intendente Ricardo Mansur denunció que la provincia se niega a recibir ayuda económica de la comuna para garantizar los nacimientos en el departamento.
La disputa por el cierre del servicio de maternidad y neonatología en el Hospital Saporiti alcanzó su punto de mayor tensión. Lo que debía ser una instancia de diálogo y búsqueda de soluciones en sede judicial, terminó siendo una muestra de hermetismo por parte del Ejecutivo provincial. El asesor legal del Gobierno no solo llegó sin propuestas, sino con la instrucción precisa de no aceptar ninguna conciliación, dejando al departamento de Rivadavia en una situación de vulnerabilidad sanitaria que ahora solo la Justicia puede frenar.
El intendente Ricardo Mansur, visiblemente afectado por la negativa, relató los detalles de un encuentro donde la política de ajuste pareció pesar más que el humanismo. "No solamente que fracasó la audiencia, porque ni siquiera empezó", sentenció el jefe comunal, explicando que la contraparte se cerró a cualquier intercambio de opinión desde el minuto uno.
Una oferta municipal desoída
Durante la audiencia, la jueza interviniente intentó buscar puntos de acuerdo. Ante la consulta sobre qué necesitaba el hospital para cumplir con las normas CONE (Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales) y garantizar una guardia segura, surgieron carencias básicas: anestesistas y suministro de sangre.
La respuesta de Mansur fue inmediata y concreta: el municipio está dispuesto a colaborar económicamente para cubrir esas falencias, tal como lo viene haciendo con la donación de ecógrafos, mamógrafos y el mantenimiento de centros de salud. Incluso, ante la excusa oficial de necesitar camas para salud mental, la comuna ofreció construir un pabellón específico para tal fin, con tal de no perder la maternidad. La respuesta del Ministerio de Salud fue un "no" rotundo.
"Si tenés enfrente a un pueblo que te colabora y directamente te negás a escuchar y a dialogar, nos duele mucho", expresó Mansur. Para el intendente, la decisión de centralizar los partos en el Hospital Perrupato de San Martín no responde a una lógica de eficiencia, sino a un desconocimiento de la realidad territorial y del desarraigo que sufren las familias rivadavienses.
El Estado "ausente" y el ajuste fiscal
La crítica de Mansur no se quedó solo en lo sanitario. Enmarcó el conflicto en una visión de gestión que hoy impera tanto en la provincia como en la nación, donde el déficit cero parece ser el único norte, ignorando las consecuencias sociales. El intendente cuestionó la falta de sensibilidad ante temas como la discapacidad —donde denunció deudas superiores a los 100 millones de pesos— y la seguridad ciudadana.
"Parece que la decisión está tomada y no van a retroceder", señaló el mandatario, quien además lamentó el silencio de gran parte de los legisladores provinciales que representan a Rivadavia. Según Mansur, la lealtad partidaria ha pesado más que la defensa de los intereses de los vecinos en la Legislatura.
A la espera del dictamen
Con el diálogo roto por la intransigencia oficial, la pelota está ahora en el campo de la jueza. Se espera que la próxima semana se dicte una medida cautelar que podría suspender el cierre del servicio hasta que se resuelva la cuestión de fondo. Para Rivadavia, no es solo una cuestión de números o de un "nacimiento por día", como argumenta el Ministerio; es el derecho de las mujeres a parir en su lugar de origen y la supervivencia de un hospital que nació para ser regional y hoy se ve vaciado de sus servicios más sensibles.
