PROVINCIALES
25 de marzo de 2026
Mendoza licita la etapa final de la Doble Vía del Este
El Gobierno provincial formalizó los pliegos para el último tramo de la obra que unirá San Martín, Junín y Rivadavia con la Ruta 7. Con una inversión que supera los $15.000 millones, el proyecto busca eliminar el cuello de botella del transporte productivo y mejorar la seguridad vial en el corazón de la zona Este.
El desarrollo de la zona Este mendocina dio hoy un paso administrativo y técnico fundamental. Este miércoles 25 de marzo de 2026, se oficializó el llamado a licitación para la tercera etapa de la Doble Vía de acceso a los departamentos de la región, una obra de infraestructura que se consolida como la más importante de la década para el sector.
A diferencia de las etapas previas que ya benefician a Rivadavia y sectores de Junín, este nuevo tramo tiene un carácter estrictamente estratégico: cerrar el circuito de alta capacidad hacia la Ruta Nacional 7. El objetivo primordial es que el transporte de carga, esencial para la industria vitivinícola y frutihortícola, deje de transitar por las zonas urbanas, reduciendo drásticamente la siniestralidad vial y los tiempos de logística.
El financiamiento y los plazos
La obra se financiará íntegramente con fondos del presupuesto provincial 2026, reafirmando la política de Mendoza de sostener la obra pública con recursos propios ante la escasez de giros nacionales. Según los pliegos técnicos, los trabajos incluyen no solo la duplicación de calzada, sino también la construcción de rotondas de retorno, iluminación LED de última generación y un sistema de drenaje adaptado a las contingencias climáticas de la zona.
El plazo de ejecución se estima en 18 meses. Bajo este cronograma, la obra estarían finalizada para el segundo semestre de 2027, coincidiendo con un año clave donde los mendocinos acudirán a las urnas para las Elecciones Generales para renovar cargos ejecutivos y legislativos.
Impacto en la matriz productiva
Para los productores del Este, la finalización de esta ruta representa una mejora directa en la competitividad. El costo del flete y la preservación de la mercadería dependen de rutas en óptimo estado. Al conectar los centros de acopio y bodegas con el corredor internacional de forma directa, Mendoza fortalece su posición como nodo logístico del Mercosur.
El desafío ahora recae en el cumplimiento de los tiempos de obra en un contexto inflacionario que presiona los costos de los insumos viales, como el asfalto y el hormigón. La transparencia en la adjudicación y el ritmo de los certificados de obra serán los indicadores que la sociedad civil y los sectores económicos seguirán de cerca en los próximos meses.
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