POLÍTICA
11 de marzo de 2026
Dietas de 11 millones: el blindaje paritario de los senadores frente a la crisis

Tras un nuevo acuerdo con los gremios legislativos, los sueldos de la Cámara Alta superarán los 11,6 millones de pesos en marzo. Mientras los diputados manejan cifras menores, el "engache" automático en el Senado garantiza un flujo de aumentos que no se detiene.
En una jornada marcada por el hermetismo parlamentario, las autoridades del Congreso de la Nación y los gremios legislativos sellaron este miércoles un nuevo acuerdo salarial que impacta de lleno en las ya cuestionadas dietas de los senadores. El incremento, de carácter escalonado y acumulativo, eleva el haber bruto de un integrante de la Cámara Alta por encima de los 11.600.000 pesos mensuales a partir de este mes de marzo, con proyecciones que superan los 12 millones para mediados de año.
Los números del acuerdo: cómo se llega a los 11 millones
La paritaria fue firmada entre las autoridades de ambas cámaras y los representantes de la Asociación del Personal Legislativo (APL), ATE y UPCN. Lo que se negoció no fue un monto fijo, sino el valor del "módulo", la unidad de medida que compone el sueldo de los trabajadores y, por decantación, el de los senadores.
El esquema de aumentos acordado es el siguiente:
• Diciembre 2025: 2% (retroactivo).
• Enero 2026: 2,5%.
• Febrero 2026: 2,2%.
• Marzo 2026: 2%.
• Abril 2026: 1,7%.
• Mayo 2026: 1,5%.
En total, se trata de un aumento acumulado del 12,5% para el semestre. Bajo este esquema, un senador que en noviembre percibía 10,2 millones de pesos brutos, pasará a cobrar 11,6 millones en marzo y llegará a los 11,9 millones en mayo.
La brecha entre cámaras: el "enga-nche" como clave
La gran diferencia radica en el mecanismo de actualización. Mientras que en la Cámara de Diputados, presidida por Martín Menem, los aumentos se definen de manera discrecional y las dietas rondan actualmente los 6 millones de pesos brutos, en el Senado se mantiene vigente la resolución de abril de 2024 que volvió a "enganchar" los haberes de los legisladores a la paritaria de los empleados.
Esta estructura se compone de 2.500 módulos por dieta, a los que se suman 1.000 módulos por gastos de representación y otros 500 por desarraigo (este último ítem percibido por quienes residen a más de 100 km de la Capital Federal).
Una decisión política bajo la lupa
A pesar del discurso de austeridad que emana desde la Casa Rosada, la realidad en los pasillos del Senado muestra una lógica distinta. Fuentes parlamentarias señalan que, tras las sesiones extraordinarias, la presión interna por actualizar los ingresos era insostenible para varios bloques. No obstante, la discrecionalidad con la que se manejan estos aumentos, en un país donde el salario mínimo y las jubilaciones corren muy por detrás de la inflación, sigue alimentando una desconexión social que parece no tener techo.
