ECONOMÍA
2 de marzo de 2026
La crisis del consumo ya no elige bando: el parate económico golpea a la clase media

A 27 meses del inicio de la gestión de Javier Milei, el modelo de "dos Argentinas" se desmorona. Los sectores que hasta ayer sostenían la demanda de bienes durables hoy cierran la billetera ante la caída del salario real y el encarecimiento del crédito.
Por Redacción Qué tal tu Día
Hasta hace apenas unos meses, el relato oficial y los números de algunas consultoras permitían hablar de una Argentina fragmentada. De un lado, una mayoría castigada que recortaba en leche, carne y artículos de limpieza; del otro, un sector de ingresos medios-altos y altos que, beneficiado por la valorización financiera y paritarias de gremios de élite, seguía traccionando la venta de autos, propiedades y tecnología. Esa burbuja, que permitía ver shoppings llenos mientras los barrios periféricos se hundían en la indigencia, parece haber pinchado.
Los datos de los últimos meses de 2025 y el arranque de 2026 son una señal de alarma que el Gobierno ya no puede ignorar. La crisis del consumo ha dejado de ser una mancha de aceite para convertirse en una marea que alcanza a los bienes durables, aquellos que definen el estatus y el ahorro de la clase media argentina.
El techo del modelo: autos y electrodomésticos en picada
El mercado automotor, que venía mostrando cifras de resistencia, acusó el golpe en enero. Según datos de ACARA, se patentaron 66.080 vehículos, lo que representa una caída del 5% respecto al mismo mes del año anterior. Lo preocupante no es solo el número frío, sino la tendencia: la desaceleración se profundizó hacia el cierre del mes pese a que las concesionarias intentaron tentar a los compradores con planes de financiación que ya no alcanzan para compensar la incertidumbre.
En el rubro de electrodomésticos, el escenario es aún más sombrío. El último informe del INDEC reveló que en el cuarto trimestre de 2025 las ventas nominales cayeron un 1,7% respecto al año previo. Pero atención: en un contexto con inflación, una caída nominal significa un derrumbe real estrepitoso. Si ajustamos los precios, la baja en las ventas de artículos para el hogar ronda el 25%. Ni la baja de aranceles de importación ni las promociones de verano pudieron evitar que las computadoras cayeran un 17% y los celulares un 25% en unidades.
Ladrillos que pesan y salarios que no alcanzan
El mercado inmobiliario también refleja esta heterogeneidad crítica. Mientras en la Provincia de Buenos Aires se registró un leve repunte interanual en las escrituras del 13%, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la realidad fue la inversa: una caída del 6,1%. El sueño de la casa propia, incluso para quienes tienen ahorros, se choca con una realidad donde los créditos hipotecarios —tras un breve veranito— han vuelto a mostrar signos de agotamiento y disparidad.
¿Cuál es la raíz de este parate? La respuesta está en el bolsillo, pero no solo en el de los más humildes. El salario real de los trabajadores privados registrados —el núcleo duro de la clase media— encadenó cuatro meses consecutivos de caída entre septiembre y diciembre de 2025. Según el INDEC, los ingresos acumularon una baja del 2,5% en ese período, acelerando el deterioro del poder adquisitivo.
Perspectivas de un 2026 "planchado"
Incluso las cámaras empresariales más cercanas al oficialismo han comenzado a moderar su entusiasmo. La Cámara Argentina de Comercio (CAC) advirtió que el consumo de bienes durables ha puesto su marcha "en suspenso". El interrogante ahora es si estamos ante un bache estacional o si el modelo económico de Milei ha encontrado un techo estructural donde la reactivación no llega a derramar, y el ajuste termina devorándose a sus propios votantes.
La "V" de la recuperación parece haberse convertido en una "L" para el consumo interno. Con un turismo emisivo que cayó un 8,5% en enero —el primer descenso en más de un año—, queda claro que hasta el placer de viajar se ha vuelto un lujo difícil de sostener para una clase media que hoy, más que nunca, siente que el futuro se le escapa de las manos.
