POLÍTICA
2 de marzo de 2026
Mansur en busca de la brújula perdida: ¿es momento de técnicos para una derrota política?

El intendente de Rivadavia sacude el tablero tras el revés electoral, pero la profundidad del cambio genera dudas. ¿Apuesta Ricardo Mansur a cuadros técnicos solamente o en algún momento la jugada política vendrá para intentar revertir el descontento?
El clima en el municipio de Rivadavia cambió drásticamente tras la jornada electoral del pasado 22 de febrero. La derrota en las urnas no solo fue un mensaje del electorado, sino un sismo interno que obligó a Ricardo Mansur a recalibrar su hoja de ruta. Hoy, el anuncio de una reestructuración profunda del gabinete municipal no parece ser un simple movimiento administrativo, sino un intento de mostrar una gestión más ágil —y quizás más controlada— frente a una oposición que llega fortalecida.
El nuevo mapa del poder municipalLa decisión más fuerte es la elevación del área de Servicios Públicos al rango de Secretaría , que quedará bajo el mando de Mariano Amprino. Bajo este nuevo paraguas se centralizarán responsabilidades críticas: limpieza, parques y paseos, agua y saneamiento. El mensaje oficial es que se busca mejorar la gestión de los servicios esenciales del departamento.
En paralelo, el organigrama sufre una poda necesaria en tiempos de ajuste y reordenamiento. Se eliminan las coordinaciones de Vivienda, Parques y Paseos, y Agua y Saneamiento, que pasan a ser absorbidas por las carteras de Obras y Servicios Públicos. Sin embargo, la estructura no se achica del todo, ya que nace la Coordinación de Electrotecnia, liderada por Cristian Devito. Los nombres del recambioEl recambio de figuras alcanza áreas de alta sensibilidad interna:
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Leandro Vereda asume la conducción de la Dirección de Recursos Humanos y Gestión Institucional.
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Melisa Sarracino se hará cargo de la Coordinación de Compras y Suministros.
- Las áreas de Comunicación Institucional y Juventudes permanecen con sus actuales responsables hasta el 31 de marzo. Según el informe oficial, esto se debe a compromisos en ejecución como el calendario de la Vendimia Nacional y la convocatoria a becas estudiantiles
¿Alcanza? La gestión frente al abismo político
Si bien el municipio muestra estos movimientos como una optimización de recursos y funciones, es bien sabido que los cambios responden a un intento de muestra de reacción política ante el golpe recibido en las urnas. Sin embargo, en las primeras horas de conocerse los anuncios, la pregunta que flota en el aire de Rivadavia es si realmente alcanza con las señales dadas.
Más allá del cambio de rótulos, de armar y desarmar títulos, la sábana parece seguir quedando corta en la difícil tarea de encontrar el equilibrio entre la gestión y la política. A priori, la apuesta de Mansur parece una respuesta técnica a lo que fue, en realidad, un mazazo puramente político. Habrá que ver si los nombres que aparecen pueden dar la frescura necesaria a un municipio que viene de "morder el polvo" el 22 de febrero.El problema quizás se encuentra en que a Sembrar no le falta capacidad técnica o frescura, sino política territorial. Ahí es donde la decisión, calificada por algunos sectores como "tibia", queda corta al no asomar apellidos de peso político o figuras disruptivas que permitan avizorar una vuelta al resultado electoral. La jugada política sigue siendo, al parecer, apostar a la pata peronista. En el comunicado se nombra una vez más a Cristian Devito, casi como insistiendo en vender una "compra" que salió mal. Con los números definitivos sobre la mesa, hay pocos caminos: o Devito, en su salto del peronismo a Sembrar, no sumó ni un solo voto —dado que el peronismo conservó sus números históricos— o su inclusión terminó enojando a una parte de los votantes propios, resultando en un saldo negativo. Lo cierto es que, según el anuncio oficial, Devito sigue siendo una apuesta fuerte del intendente aún con el resultado puesto y siendo este desfavorable.
Una mirada crítica¿Es suficiente cambiar nombres para revertir un resultado adverso? La creación de una nueva Secretaría y la absorción de funciones por parte de Obras Públicas sugieren un intento de verticalizar el mando y evitar filtraciones en la gestión. Mansur sabe que, tras la derrota del 22, su margen de error es mínimo.
La "reorganización" busca eficiencia, pero también es una purga silenciosa de un modelo que mostró signos de agotamiento. El desafío del intendente será demostrar que este nuevo gabinete no es solo un refugio de leales o técnicos, sino una herramienta capaz de dar respuestas a un departamento que ya le envió una clarísima señal de alerta.