DEPORTES
27 de marzo de 2026
El fútbol regional avanza: la Liga Rivadaviense amplía los servicios, la cobertura médica y tecnología para 2026
Con un canon anual de $50.000, los jugadores contarán con seguro de vida, atención médica especializada y un carnet con tecnología QR. Entre la necesidad de protección y el peso del bolsillo, el fútbol del Este busca profesionalizar su estructura de base.
La Liga Rivadaviense de Fútbol ha puesto sobre la mesa las condiciones económicas y prestacionales para la temporada 2026. En un contexto donde la gestión deportiva se vuelve cada vez más dependiente de la previsibilidad financiera, la entidad confirmó que el costo anual para cada jugador será de $50.000.
Este monto no es un simple arancel de inscripción, sino que se presenta como un "Seguro Global Médico". La apuesta de la Liga se centra en la centralización de la salud: a través de convenios certificados por escribanía pública con el Centro Clínic, los futbolistas tendrán atención en sedes estratégicas como Las Heras, Godoy Cruz y San Martín. Este último punto es vital para la logística de los clubes de nuestra zona.
La cobertura médica incluye un tope de hasta $5.000.000, cifra que se replica en el seguro de vida contratado con Rivadavia Seguros. Además, se busca elevar la vara en la prevención sanitaria: todos los jugadores deberán someterse a un electrocardiograma a cargo del Instituto Cardiológico del Este, bajo la supervisión del Dr. Pablo Berni.
Uno de los diferenciales tecnológicos para este año es la implementación del Carnet PVC 2026. Más allá de ser la credencial habilitante obligatoria para recibir atención médica, incorpora un código QR que permitirá el seguimiento en tiempo real de estadísticas individuales: goles, tarjetas rojas y amarillas. Una herramienta que profesionaliza el registro del fútbol amateur y regional.
La obligatoriedad de la presentación del carnet y los convenios con polos de fisioterapia y kinesiología en cada departamento cierran un círculo prestacional que intenta dar respuesta a una demanda histórica: la seguridad del deportista.
