NACIONALES
10 de marzo de 2026
Memoria en las entrañas de Córdoba: identifican restos de 12 personas en el predio de La Perla

A casi medio siglo del horror, la ciencia y la voluntad judicial logran poner nombre a quienes fueron desaparecidos en el mayor centro de exterminio del interior del país. Un hallazgo en la "Loma del Torito" que expone la crudeza del plan sistemático de ocultamiento.
Por Qué tal tu Día
En un avance que marca un hito en la reconstrucción del mapa del terror en Córdoba, el Juzgado Federal N°3, bajo la titularidad del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, confirmó la identificación genética de 12 personas desaparecidas durante la última dictadura militar. Los restos fueron hallados en un sector específico denominado «Loma del Torito», ubicado dentro del predio de la Guarnición Militar de La Calera, donde funcionó el centro clandestino de detención, tortura y exterminio "La Perla".
Este resultado, aunque parcial, es el fruto de un trabajo interdisciplinario iniciado durante las excavaciones de 2025. La labor fue encabezada por el prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), cuya pericia técnica permitió procesar muestras genéticas en colaboración con el Instituto de Medicina Forense de Córdoba. Sin embargo, el hallazgo reviste una complejidad técnica y política mayor: los restos se encontraron en estado desarticulado y disperso. Esta condición no es accidental; confirma la hipótesis de la remoción de fosas —operaciones destinadas a borrar evidencias— que los militares ejecutaron para garantizar la impunidad de sus crímenes.
Desde el juzgado han mantenido una cautela estrictamente ética: los nombres de las víctimas se darán a conocer públicamente solo una vez que concluya el proceso de notificación a sus familiares directos. Se trata de un resguardo necesario para proteger la intimidad de las familias que, tras décadas de incertidumbre, finalmente reciben una certeza sobre el destino final de sus seres queridos en un sitio históricamente señalado por sobrevivientes como lugar de enterramientos clandestinos.
El hallazgo en la «Loma del Torito» no es un hecho aislado. Se inscribe en una política de Estado de persecución de crímenes de lesa humanidad que, pese a los contextos políticos fluctuantes, mantiene su pulso gracias al empuje de los organismos de derechos humanos. En un año donde la consigna de Abuelas de Plaza de Mayo es “Que digan dónde están”, la identificación de estas 12 personas funciona como una respuesta contundente y un recordatorio de que la memoria no es una mirada melancólica al pasado, sino un ejercicio activo de soberanía y justicia en el presente. Córdoba, con sus heridas aún abiertas, da un paso más hacia la luz.
