POLÍTICA
2 de febrero de 2026
¿Salud de segunda mano? Adorni anunció la apertura a la importación de equipos médicos USADOS

Mientras el presupuesto para salud pública sufre un recorte real cercano al 40% para 2026, la Casa Rosada habilita el ingreso de tecnología de segunda mano. El debate por la calidad del servicio y el riesgo de convertir al país en un depósito de equipos obsoletos.
El Gobierno nacional, bajo la consigna de reducir la burocracia y bajar costos operativos, ha dado un giro radical en la política sanitaria. A través de la Disposición 224/2026 de la ANMAT, se oficializó un nuevo régimen que facilita la importación de productos médicos usados y reacondicionados. Sin embargo, lo que Manuel Adorni presentó como un "fin" a los privilegios y costos innecesarios, es visto por especialistas y la oposición como un parche peligroso ante el desfinanciamiento del sector.
La "Letra Chica": ¿Qué se puede importar y cómo?
La nueva normativa clasifica el equipamiento según su nivel de riesgo y condición técnica. Se establecen tres vías de ingreso para los productos:
1. Reacondicionados en el origen: Equipos que ya vienen con certificación técnica de países con alta vigilancia sanitaria.
2. Usados sin reacondicionar: Deben ser sometidos a verificación técnica por servicios especializados habilitados localmente antes de su uso.
3. Para reacondicionar en Argentina: Equipos que ingresan para ser puestos a punto por empresas nacionales autorizadas.
Las categorías abarcan desde equipos de diagnóstico por imágenes (tomógrafos, resonadores) hasta mobiliario hospitalario. No obstante, se mantiene la prohibición absoluta para productos de un solo uso (jeringas, catéteres, gasas) por razones obvias de bioseguridad.
El enfoque crítico: ¿Salud de segunda mano?
La medida llega en un momento de extrema fragilidad para el sistema público. El Presupuesto 2026 proyecta una reducción del 38% en términos reales (en dólares) para programas clave de salud, como el Programa 22 (Insumos Internacionales y Prevención).
"Celebrar la importación de chatarra como política de Estado es admitir que ya no podemos aspirar a la excelencia médica", cuestionó el diputado nacional Esteban Paulón.
Los puntos más críticos señalados por sanitaristas incluyen:
• Obsolescencia Tecnológica: El riesgo de que equipos que ya no cumplen estándares en Europa o EE. UU. terminen en hospitales argentinos, ofreciendo diagnósticos menos precisos.
• Desmantelamiento de la Industria Nacional: Pequeñas y medianas empresas locales que fabrican o mantienen equipos nuevos denuncian una competencia desleal con productos amortizados en el exterior.
• El Ajuste como Motor: La flexibilización parece ser la respuesta ante la imposibilidad del Estado y las provincias de financiar la compra de aparatología nueva tras el recorte presupuestario.
¿Eficiencia o desprotección?
Para el ministro de Salud, Mario Lugones, la medida es "transparente y mejora la atención", permitiendo que clínicas pequeñas accedan a tecnología que antes les era prohibitiva. Para sus detractores, es la institucionalización de una salud "low cost" para una población que ya sufre la falta de medicamentos y el deterioro de la infraestructura hospitalaria.
